Una nueva encuesta refleja el desgaste del Gobierno

NewsITe
La última medición de la consultora Zentrix, realizada en marzo, expone un preocupante deterioro en el humor social y en la evaluación de la gestión del presidente Javier Milei. Según el relevamiento, casi seis de cada diez argentinos califican como negativa la situación económica del país, mientras que la imagen positiva del mandatario retrocedió siete puntos en apenas un mes.
El sondeo, al que accedió Noticias Argentinas, se llevó a cabo entre el 10 y el 19 de marzo, sobre una muestra de 1.198 personas en todo el país, con un margen de error de +/- 2,83%. Los resultados consolidan una tendencia de creciente descontento en medio de la fuerte recesión, la pérdida de poder adquisitivo y la aceleración de precios registrada en los últimos meses.
En el plano político, el estudio revela un dato llamativo dentro del oficialismo: Milei dejó de ser el dirigente mejor valorado del espacio. La senadora nacional y ex ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, lo supera ahora en imagen positiva, al alcanzar un 42,7%, frente al 40,3% que obtiene el Presidente. Al mismo tiempo, Bullrich registra una imagen negativa levemente menor, del 50,3%, contra el 51% que acumula Milei.
La caída del jefe de Estado es significativa si se la compara con la medición de febrero, cuando rondaba el 47% de imagen positiva y el 46% de negativa. En un mes, perdió siete puntos de adhesión y sumó cinco puntos de rechazo, lo que acorta el margen político del Gobierno para llevar adelante su programa de ajuste y reformas estructurales.
Malestar económico y pérdida de poder adquisitivo
El frente económico aparece como el principal foco de tensión. De acuerdo con Zentrix, un 59,7% de los consultados afirmó en marzo que la situación económica del país es «negativa», casi 13 puntos por encima del 47% registrado en febrero. Ese salto refleja el impacto de la suba de tarifas, la inflación acumulada y la retracción del consumo en amplios sectores de la población.
El dato que mejor sintetiza el malestar social es que el 83,9% de los encuestados aseguró que su salario no está ganándole a la inflación. Es decir, más de ocho de cada diez personas perciben que pierden mes a mes capacidad de compra, aun cuando en los últimos meses se observó una desaceleración en la variación de precios respecto del pico de diciembre.
- El 59,7% califica la situación económica como negativa.
- El 83,9% siente que su sueldo no le gana a la inflación.
- La imagen positiva de Milei cae a 40,3% y la negativa sube a 51%.
- Patricia Bullrich lo supera con 42,7% de imagen positiva.
Aprobación del Gobierno y comparación con la oposición
La evaluación de la gestión también muestra un giro. La aprobación del Gobierno de Milei se ubica en 38,5%, con una desaprobación que trepa al 53%. En febrero, la relación era inversa: 45% de aprobación y 44% de desaprobación. El cambio de signo en el diferencial evidencia un desgaste acelerado en apenas tres meses de administración libertaria.
La encuesta incluyó además a dos referentes del peronismo opositor: el gobernador bonaerense Axel Kicillof y el diputado y dirigente social Juan Grabois. Ambos aparecen con niveles de imagen inferiores a los del Presidente y a los de Bullrich. Kicillof, que impulsa su armado político bajo el sello Movimiento Derecho al Futuro, registra un 33,8% de imagen positiva y un 57,3% de negativa, con un diferencial desfavorable superior a los 23 puntos.
Grabois, líder de la agrupación Patria Grande, exhibe guarismos similares: 33,2% de imagen positiva y 57% de negativa. Estos números muestran que, pese al desgaste del oficialismo, la oposición aún no logra capitalizar plenamente el descontento social, y que el escenario político se mantiene altamente volátil y fragmentado.
El estudio de Zentrix confirma que el humor social está marcado por la recesión, la pérdida de poder adquisitivo y la incertidumbre sobre la capacidad del Gobierno para revertir la crisis.
Con una economía que no da señales claras de recuperación en el corto plazo y un clima social más tenso, el oficialismo enfrenta el desafío de sostener apoyo político mientras aplica su programa de ajuste. Al mismo tiempo, las distintas expresiones opositoras intentan posicionarse frente a un electorado que muestra creciente desconfianza hacia toda la dirigencia.

