Grandes ejemplares de carpa aparecieron en la laguna de Melincué, la cual dejó de ser de agua salada, según un estudio realizado por tres universidades nacionales.

La carpa común es una especie de agua dulce difundida en todo el mundo y se aclimató en pequeñas lagunas de la provincia de Entre Ríos en la década de 1850.
En la laguna de Melincué no era común verla años atrás, aunque probablemente hayan “entrado” durante la gran inundación de 2017. La aparición de carpas de gran tamaño desató la curiosidad e intriga de pobladores y visitantes frecuentes.
La laguna, que solía tener alrededor de 30 mil hectáreas, hoy apenas supera las 5 mil, producto de la gran sequía, aunque las últimas lluvias caídas dan cuenta de que el período de sequía podría llegar a su fin.
El hallazgo de carpas ha generado un debate en torno a la especie, ya que algunos creen que podría convertirse en plaga y afectar la sobrevivencia de otras especies en la laguna.
La aparición de carpas de gran tamaño en la laguna de Melincué generó un gran interés entre la población local y los visitantes habituales del lugar. Esta especie de agua dulce no era común en la laguna en el pasado, pero su presencia actual se debe en parte a un estudio realizado por tres universidades nacionales: la Universidad Nacional de Río Cuarto, la Universidad Nacional de La Pampa y la Universidad del Centro de la Provincia de Buenos Aires.
Según el estudio, la laguna de Melincué dejó de ser de agua salada y pasó a ser un espejo de agua dulce. En la Argentina, la carpa común es una de las especies de agua dulce más difundidas del mundo y su introducción en el país tuvo lugar a mediados del siglo XIX en pequeñas lagunas de la provincia de Entre Ríos. En 1925, la carpa fue sembrada de manera oficial en los lagos de la ciudad de Buenos Aires.
El kitesurfista Armando Senese, quien conoce la laguna de Melincué como pocos, se sorprendió al ver las carpas de gran tamaño en el lugar. Algunos de estos ejemplares superan los 10 o 12 kilos y se encuentran cerca de la isla de Los Conejos.
Según Senese, las carpas pueden haber quedado atrapadas debido a la gran sequía que afectó al sur de la provincia de Santa Fe. La laguna de Melincué, que solía tener alrededor de 30 mil hectáreas, ahora apenas supera las 5 mil debido a la sequía. Sin embargo, las últimas lluvias sugieren que el período de sequía podría estar llegando a su fin y que se espera un año con bastantes precipitaciones.
El mandatario comunal de Melincué, Silvio Garbolino, afirmó que las carpas han sido observadas en la laguna durante varios años, y que es probable que su presencia se deba a la inundación de 2017, que trajo aguas de distintos lugares a la laguna. En la actualidad, la laguna de Melincué es un espejo de agua dulce y ya no es la laguna salada que solía ser en otros tiempos.
La presencia de carpas de gran tamaño en la laguna de Melincué generó un debate en las redes sociales. Algunos argumentan que la carpa es una especie invasora que puede ser perjudicial para otras especies de la laguna, ya que se come todos los huevos de otras especies. Otros señalan que la carpa no tiene mucho valor como alimento y que sería mejor que predominara el pejerrey en la laguna.
En cualquier caso, la presencia de carpas de gran tamaño en la laguna de Melincué es una novedad para muchos, y demuestra una vez más la importancia de la conservación y el estudio de los ecosistemas acuáticos.

