En su primer Regina Coeli, León XIV animó a rezar por las vocaciones y a acompañar a los jóvenes en su camino. “Que los jóvenes encuentren en nuestras comunidades: acogida, escucha, estímulo en su camino vocacional”, expresó.

El Papa León XIV presidió este domingo su primer Regina Coeli como Obispo de Roma. Lo hizo desde la logia central de la Basílica de San Pedro. Saludó con alegría a los más de cien mil fieles reunidos en la Plaza.
El Pontífice destacó la importancia del Cuarto Domingo de Pascua, conocido como Domingo del Buen Pastor. Agradeció poder celebrarlo en su primer domingo como Papa. Dijo que Jesús es el verdadero Pastor que da la vida por sus ovejas.
Recordó que este domingo también se celebra la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones. Saludó con afecto a músicos y artistas populares en peregrinación jubilar. Agradeció su presencia y su arte que “anima la fiesta de Cristo Buen Pastor”.
León XIV expresó su alegría por orar junto a todo el Pueblo de Dios. Pidió rezar especialmente por vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada. Afirmó que la Iglesia necesita acompañar y sostener a quienes inician ese camino.
Insistió en que los jóvenes deben encontrar comunidades que los escuchen y animen. Invitó a mostrar ejemplos creíbles de entrega generosa a Dios y a los demás. Dijo que todos estamos llamados a servirnos unos a otros.
El Papa citó el mensaje de Francisco para esta Jornada. Pidió acoger y acompañar a los jóvenes en sus búsquedas vocacionales. Invitó a vivir “en servicio mutuo”, caminando “en el amor y la verdad”.
Dirigiéndose directamente a los jóvenes, fue claro y directo. Les dijo: “¡No tengan miedo! Acepten la invitación de la Iglesia y de Cristo el Señor”.
Finalmente, confió todo a la Virgen María, modelo de respuesta generosa al llamado de Dios. “Que ella nos acompañe siempre en el seguimiento de Jesús”, concluyó. Con ese deseo, inició su ciclo de oraciones dominicales con los fieles del mundo.

