En nuestra ciudad no se han producido muertes por cocaína envenenada, pero la misma se vende “cortada” en distintas partes de la cadena de distribución, logrando que a cada eslabón le reditué más dinero. En los sectores más pobres la cocaína que se vende tiene una pureza de hasta el 24%, siendo el resto relleno de sustancias de color blanco, como novalgina y aspirinas.

De la redacción de El Norte
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El país se encuentra conmovido y atemorizado por la intoxicación masiva de aquellos que consumieron cocaína con agregado de veneno de ratas, lo que está produciendo innumerables muertes y personas internadas. Esta acción, con fines aparentemente criminales, tiene repercusiones en todos lados, aunque en San Nicolás todavía no se reportó ningún tipo de intoxicado por estas causas. La realidad local no escapa al incremento en el consumo de estupefacientes y nada garantiza la calidad de los productos en un mercado peligroso e ilegal.
Consultadas las fuentes de la UFI especializada en comercialización de estupefacientes, estas dieron a conocer a nuestro medio que se estableció que en varias investigaciones, al efectuarse las pericias químicas sobre la concentración de cocaína en la muestras, las mismas arrojan valores dispares, algunas con mayor concentración y otras con menor. Cuando menor es la concentración es porque ese producto fue adulterado con distintas sustancias de color blanco y sin gusto.
“En San Nicolás no hemos certificado ninguna muerte por envenenamiento de drogas. Lo que sí, esto no es un producto que viene certificado ni elaborado por un laboratorio serio ni nada por el estilo. La cocaína es una droga que daña al organismo y que los revendedores para sacarle más ganancia le meten cualquier cosa para estirarlo, agregándose medicamentos y sustancias blancas de las más variadas”, explicaron desde la UFI.
Básicamente a la droga la estiran y le ponen elementos extraños y que hacen mal contra la salud, que se pueden encontrar en todos lados.
En las pericias que efectúan las fuerzas de seguridad a la hora de secuestrar estupefacientes, lo que se ve es el grado de pureza de la droga que va variando. Si un estudio da un 25% de pureza, el 75% restante puede ser cualquier elemento como pastillas de dopirona, novalgina, aspirina, entre otras. La novalgina, que es lo más común que se usa, hace que el consumidor moquee. Por eso mismo a veces se ve a adictos resfriados, limpiándose la nariz.
Cortes múltiples
Hay que entender que el consumo de cocaína tiene consecuencias desde todo punto de vista y los cortes que le ponen no están fiscalizados por nadie. La novalgina, uno de los agregados más comunes, es blanca, inocua y hace volumen, entonces aquel que compra un gramo, en realidad está comprando 0,25%, por eso en una pericia puede aparecer cualquier cosa.
El grado de pureza de la cocaína que se consume en San Nicolás varía. Si se toma cocaína de origen, en un ladrillo cerrado que viene de un proveedor grande, puede tener un grado de pureza de 80 a 90%. Ahora si se le saca cocaína a alguien con escasos recursos, esa tiene como siete a ocho cortes porque todos le ganan durante la distribución.
Quién compra cocaína para revender, generalmente lo hace en algunos lugares puntuales de Rosario y la misma ya viene cortada. El revendedor para ganarle más dinero también la corta y así sucesivamente hasta que llega al consumidor final que termina tomando cualquier cosa.
Toda la cocaína que se consume al menudeo viene con muchos cortes. Cuando se secuestra un ladrillo cerrado, presurizado, que viene de origen tiene la mayor pureza, como la que secuestraron de la avioneta que agarraron en Pergamino. La gente de alto poder económico accede a un producto con mayor pureza, siempre confiando en su dealer.
Materiales de corte
Es por estos motivos que cuando se realiza un allanamiento por comercialización de estupefacientes, además del producto, se buscan balanzas y elementos de corte y estiramiento que dan material probatorio contundente sobre la venta.
Asimismo la marihuana no escapa a los cortes. La marihuana es una hoja seca, pero viene compactada y esto lo hacen con un porcentaje de bosta de vaca y con orina. Hay una sustancia química dentro del pis que sirve para compactar, por lo que aquel que fuma un porro está consumiendo marihuana, bosta de vaca y orina.
No debemos olvidar que la cocaína ya es peligrosa de por sí. Por más pureza que tenga, porque la cocaína afecta el sistema nervioso central del cerebro que va quemando neuronas que no se regeneran.

