Entre enero y mayo de este año se vendieron 67.858 boletos para el servicio que conecta a San Nicolás con ambas cabeceras. En el mismo período del año pasado habían sido 85.711. Si se compara con 2024, la caída de pasajeros transportados es del 48%. Estos registros dan cuenta de un escenario dominado por la desinversión que está precarizando al transporte ferroviario en todo el país.

De la redacción de EL NORTE
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De acuerdo con los registros oficiales que publica Trenes Argentinos, el servicio que une Buenos Aires con Rosario –y que tiene una parada diaria en San Nicolás– sigue cayendo en cantidad de pasajeros transportados. Entre enero y mayo de este año, fueron 67.858 los boletos vendidos, contra los 85.711 del mismo período del año pasado, lo que implica una baja del 21 por ciento en el uso de un servicio que en 2024 había transportado a 131.054 pasajeros en los primeros cinco meses de aquel año.
En el desglose de los registros de 2026 aparecen 14.907 tickets vendidos en enero, 12.741 en febrero, 11.957 en marzo, 13.656 en abril y 14.597 en mayo.
La baja, advierten especialistas y organizaciones que siguen de cerca la situación del transporte público, no responde a una supuesta falta de demanda, sino a un deterioro progresivo de la oferta: demoras más frecuentes, cancelaciones, menos previsibilidad y un viaje que se volvió cada vez más largo.
En el diagnóstico, aparece un patrón que excede al corredor Rosario-Buenos Aires. El retroceso del servicio se da en un contexto de reconfiguración del sistema ferroviario, con recortes y cierres de trenes regionales y de larga distancia en el interior del país. Para quienes lo usaban como alternativa económica, el combo de incertidumbre y pérdida de confiabilidad termina empujando a los pasajeros hacia opciones más caras o, directamente, fuera del sistema.
Un estudio sobre el sistema ferroviario argentino señaló que desde la asunción del presidente Javier Milei se produjo un marcado proceso de desinversión, cierre de servicios de pasajeros y caída de usuarios, si se comparan los datos actuales con los de 2023.
Así lo indicó el informe elaborado por el Observatorio Social del Transporte (OST) y que se dio a conocer esta semana en Santa Fe. “El deterioro del sistema responde a una degradación planificada para que, llegado el momento, los usuarios no se quejen del cierre de los servicios”, sostuvo el exdiputado nacional Eduardo Toniolli, vocero de la entidad.
Entre los trenes de larga distancia que fueron cancelados figuran el servicio Retiro-Palmira (Mendoza), Retiro-Justo Daract (San Luis), Once-Pehuajó (Buenos Aires), Retiro-Tucumán, Retiro-Córdoba, Buenos Aires-Bahía Blanca y el Expreso Retiro-Rosario, que salía los fines de semana sin paradas intermedias. Si se compara la cantidad de servicios de larga distancia en vigencia, con los que funcionaban en diciembre de 2023, la disminución es del 50%. Eso redundó en una caída del 24,3% en la cantidad de pasajeros en 2024, que se profundiza al 37,4% si se compara con 2023.
También los regionales
En cuanto a los servicios regionales, se dieron de baja el General Guido-Divisadero de Pinamar, La Banda-Fernández (Santiago del Estero), Mercedes-Tomás Jofré (Buenos Aires), Córdoba-Villa María y el servicio Rosario-Cañada de Gómez, que fue suspendido inicialmente por mantenimiento, pero lleva 15 meses sin correr. En los trenes de cercanía, el desguace fue aún mayor: circulan un 55,6% menos de los servicios que en 2023. “Para los trenes del interior no hay nada. En algunos casos se dan cierres que aparecen como provisorios y se sostienen en el tiempo, y en otros vemos una progresiva degradación que preanuncia un cierre posterior”, describió Toniolli.
“Lo que están haciendo con el tren de Rosario a Retiro es que cada vez sea más irregular. Eso hace que la gente se vaya alejando del servicio, algo que se ve en la caída de usuarios. Hoy ese servicio se interrumpe seguido y es cada vez más caro, prácticamente a la par de un pasaje de colectivo, pero tarda casi ocho horas. El objetivo es ese: ir degradando el sistema de a poco para que, cuando efectivamente se cancele, no haya demasiados usuarios quejándose”, evaluó Toniolli.

