Luego de un fin de semana signado por el aire viciado a causa de los incendios que azotan al Delta del Paraná, los terrenos isleños linderos a San Nicolás comienzan a perder la actividad ígnea. Más de 31 kilómetros cuadrados fueron sofocados en la última semana, un importante indicio teniendo en cuenta que la sequía promete avanzar en el tiempo y con él la voracidad de los incendios intencionales.

Carolina Mitriani
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Los terrenos consumidos por los incendios intencionales en la zona del Delta del Paraná en lo que va del 2022 ya representan un 70% más que los destruidos en mismas maniobras en el año 2021. El fenómeno de sequía extraordinaria, que ya ingresa al tercer período consecutivo afectando al río Paraná, propicia el escenario perfecto para quienes pretenden negocios agroganaderos e inmobiliarios. Esto trae consecuencias de gravedad para la flora y fauna de los humedales, además de afectar la salud de los habitantes de las tres provincias más afectadas por el humo: Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos.
De manera constante se registran, desde al menos junio en esta temporada de quemas, nuevos focos de incendios, que colapsan el ecosistema y la paciencia de la población inquieta de una ley de humedales y acciones concretas que prevengan y extingan el fuego enemigo de cada día.
Tregua
Entre el 20 y el 26 de septiembre, según consigna el sistema FIRMS (Fire Information for Resource Management System) de la NASA, los kilómetros cuadrados invadidos por las llamas abarcaron 33.42. En cambio, las 24 horas transcurridas en la jornada de ayer presentaban 1.84 km2 de extensión en la actividad ígnea. Esto representa una disminución del 94.49% en el sector de islas entrerrianas que se posiciona frente a las costas de San Nicolás, Villa General Savio (Estación Sánchez) y Ramallo.
Sin embargo, un punto cercano presenta aún focos activos: Gualeguay (Codo, Festival, Carbón). Es decir que allí el fuego se propaga libremente y puede crecer. Otros puntos tienen sus incendios contenidos (las llamas mantienen su actividad, pero por los trabajos realizados se detuvo el avance del fuego/frente): Victoria (Naranja) y Gualeguay (Intenso septiembre, Ricardo, Arturo y Cavado). Los espacios de incendios controlados (la línea de control ha quedado establecida definitivamente, anclada y asegurada. Se considera que no hay posibilidad de rebrotes pero esta situación tendría que ser irreversible) abarcan Gualeguay (Canal y Sospechoso) y Victoria (Azul, Corrido).
Reporte
En su comunicación diaria oficial, el Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) -dependiente del Ministerio de Ambiente de la Nación- informó que en el Delta del Paraná el despliegue del operativo de control de las llamas cuenta con tres aviones hidrantes disponibles para operar, dos helicópteros con helibalde y un avión observador; además, dos helicópteros para traslado de personal perteneciente al Ministerio de Defensa. También están prestos al servicio 64 brigadistas y personal de apoyo afectado al combate de incendios, convocados por el SNMF. En cuanto a la planificación de las tareas, el equipo cuenta con apoyo técnico en pronósticos meteorológicos.
Pedido ministerial
En rueda de prensa, en su visita a la zona del Delta, el ministro de Ambiente Juan Cabandié señaló al sector ganadero dentro de la lista de responsabilidades presumidas en este ecocidio que no se detiene, detallando que ejecutan “quema pajonales porque no sirven para el engorde de ganado y amplía así la superficie de pastoreo. Esto no es con encono, la idea no es apuntar contra el sector agropecuario que es fundamental para el sostenimiento de la economía argentina”. A ellos apuntó directamente Cabandié, diciendo: “Le pedimos al sector ganadero que no lo hagan de esa forma, porque 100 personas afectan entre 3 y 4 millones de habitantes de la costa del río Paraná”.

