La Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil confirmó la responsabilidad de Ferrovías por el episodio ocurrido en 2015 en la línea Belgrano Norte. La formación circulaba con las puertas abiertas cuando un delincuente empujó a la pasajera.

La Sala I de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil confirmó una condena contra Ferrovías S.A.S. y ordenó indemnizar con casi $200 millones más intereses a una mujer que perdió su pierna derecha después de ser empujada desde un tren en movimiento durante un robo.
El episodio ocurrió el 11 de marzo de 2015 cerca de la estación Carapachay, en la línea Belgrano Norte. Para los jueces, la empresa incumplió con su obligación de garantizar la seguridad de los pasajeros debido a que la formación circulaba con las puertas abiertas.
La víctima quedó con una incapacidad física cercana al 92% y una incapacidad psicológica del 50%. La Cámara elevó la indemnización establecida inicialmente hasta alcanzar los $199,3 millones, cifra a la que deberán agregarse los intereses acumulados desde el día del episodio.
La empujaron del tren durante un robo
Alrededor de las 14:15 de aquel día, la mujer abordó una formación en la estación Boulogne con destino a Retiro.
Cuando el tren comenzaba a salir de la estación Carapachay, un delincuente intentó arrebatarle el teléfono celular. La pasajera se resistió y forcejeó con el atacante, quien terminó empujándola hacia el exterior del vagón.
La puerta se encontraba completamente abierta mientras la formación estaba en movimiento. La mujer cayó a las vías y el tren la arrastró durante varios metros.
Como consecuencia, sufrió la amputación inmediata de su pierna derecha, además de múltiples lesiones.
Una ambulancia la trasladó de urgencia al Hospital de Vicente López, donde permaneció internada y atravesó varias intervenciones quirúrgicas. Posteriormente comenzó un prolongado proceso de rehabilitación.
El autor del robo, identificado como Diego Retamar, fue detenido a pocos metros y posteriormente recibió una condena en la causa penal.
Por qué la Justicia responsabilizó a Ferrovías
Durante el proceso, Ferrovías argumentó que el ataque constituía un episodio fortuito y ajeno a su responsabilidad. Sin embargo, la Cámara rechazó esa postura y determinó que la empresa debía responder civilmente por sus propios incumplimientos en materia de seguridad.
Los jueces consideraron que el delincuente viajaba como pasajero y, por lo tanto, no podía ser considerado un tercero completamente ajeno al contrato de transporte.
También señalaron que un robo constituye un riesgo previsible y que la empresa debía implementar medidas razonables para impedir que una situación de inseguridad terminara provocando la caída de una persona desde una formación en movimiento.
Además, remarcaron que la condena penal del atacante no elimina la responsabilidad independiente de la empresa ferroviaria.
El tribunal recordó que el transporte de pasajeros implica una obligación de resultado: trasladar a las personas de manera segura hasta su destino.
Las fallas de seguridad que detectó la Cámara
La investigación acreditó distintas deficiencias de seguridad que resultaron determinantes para la resolución judicial.
Entre ellas, los magistrados señalaron que las puertas permanecían abiertas mientras el tren circulaba y que el guarda había despachado la formación sin comprobar previamente el cierre de los accesos.
Además, en ese horario no había custodia policial preventiva, debido a que las brigadas comenzaban a prestar servicio durante la noche.
Para los jueces, si las puertas del vagón hubieran estado cerradas, el empujón del delincuente no habría provocado la caída de la pasajera a las vías.
Una indemnización de $199,3 millones más intereses
La Cámara revisó los montos establecidos en primera instancia debido a las graves secuelas que sufrió la mujer.
La reparación por las consecuencias físicas y psicológicas pasó de $57 millones a $95 millones, mientras que el monto correspondiente al daño moral aumentó de $30 millones a $65 millones.
Los gastos médicos y de traslado fueron elevados de $5 millones a $8 millones. A su vez, el rubro destinado a prótesis, tratamientos y asistencia futura pasó de $13,6 millones a $31 millones.
De esta manera, la indemnización total quedó establecida en $199,3 millones, más los intereses correspondientes acumulados desde el accidente ocurrido en marzo de 2015.

