Fuerte brecha entre lo que piden los empleados y lo que ofrecen las empresas

NewsITe
Mientras el presidente Javier Milei repite el ya célebre “no hay plata” ante cada pedido de aumento, una nueva encuesta privada confirma que buena parte del sector empresario adopta la misma lógica: siete de cada diez compañías consideran que las pretensiones salariales de los candidatos están por encima de su presupuesto y ajustan sus decisiones de contratación con foco casi exclusivo en el control de costos.
El relevamiento forma parte de la Guía Salarial Argentina 2026 de Michael Page, realizada en febrero entre 600 empresas de distintos tamaños y 1.332 profesionales. El estudio muestra que solo 3 de cada 10 empleados dice estar conforme con lo que gana, mientras que el 70% califica su salario como “regular” o insuficiente.
En este contexto, un 58% de los profesionales consultados exige incrementos superiores al 20% para aceptar un cambio de empleo. Del otro lado del mostrador, apenas un 8% de las firmas evalúa otorgar subas por encima de ese umbral y un 40% planea limitar los ajustes a la evolución del IPC, es decir, a la inflación medida oficialmente.
Contrataciones más selectivas y énfasis en la productividad
El informe revela que el mercado laboral corporativo inició 2026 con algo más de previsibilidad normativa, pero con una tendencia clara: crecer, sí, pero con extrema cautela. Aunque el 60,6% de las organizaciones encuestadas proyecta expansión, las nuevas incorporaciones se analizan bajo la lupa de la productividad y la sustentabilidad del negocio.
Entre las empresas que planean sumar personal, un 84,8% prioriza contratos permanentes para posiciones clave. Al mismo tiempo, un 22% contempla recurrir a esquemas temporales, sobre todo vinculados a proyectos específicos, lo que refuerza la visión de una demanda laboral más flexible y segmentada.
La proyección para el corto plazo también es moderada: mientras que en 2025 un 41% de las compañías decía que ampliaría su nómina, para 2026 solo tres de cada diez mantiene ese plan. La consigna central es evitar incrementos de estructura fija que puedan tensionar las cuentas en un escenario económico todavía frágil.
El sueldo ya no alcanza para retener al talento
Más allá de la puja por los aumentos, la consultora advierte que el salario dejó de ser el principal diferencial para el talento calificado. Más de la mitad de los profesionales encuestados afirma que no ve oportunidades de desarrollo dentro de su empresa actual, y eso alimenta una elevada intención de cambio.
Según el estudio, el 94% de los candidatos espera propuestas personalizadas que incluyan beneficios en salud, esquemas de trabajo flexibles, más días de vacaciones y bonos atados al desempeño. En ese marco, el dato llamativo es que el 78% rechaza modelos 100% presenciales, un mensaje directo hacia aquellas compañías que aún no revisaron sus políticas de presencialidad.
“Las empresas siguen enfocadas en la compensación monetaria, pero el talento valora cada vez más el crecimiento profesional y la personalización de los beneficios. Esto se traduce en alta intención de cambio y baja satisfacción”, explicó Álvaro Parker, managing director de PageGroup para Argentina, Chile y Perú.
No obstante, el 71% de las firmas aún ofrece paquetes de beneficios estandarizados para toda la plantilla, lo que profundiza la brecha entre expectativas y realidad. La tensión entre lo que empleados y candidatos demandan y lo que las compañías están dispuestas –o pueden– pagar se vuelve así uno de los ejes centrales del mercado laboral argentino.
Competencias técnicas y habilidades blandas, la fórmula más buscada
En sectores como Finanzas, Logística, Ingeniería, Ventas, Marketing, Recursos Humanos, Salud y Tecnología, el estudio confirma que las competencias técnicas siguen siendo determinantes para acceder a posiciones de responsabilidad media y alta. Sin embargo, no son suficientes.
- Un 35,4% de las empresas reconoce dificultades para encontrar perfiles con las habilidades técnicas requeridas.
- Las organizaciones buscan profesionales que combinen experticia técnica con visión estratégica, capacidad analítica y liderazgo.
- Se valoran especialmente la autonomía, la adaptabilidad y la capacidad de generar impacto en entornos complejos.
El relevamiento destaca que el 64% de los encuestados ocupa cargos de gerencia o C-level, y casi el 60% tiene responsabilidades de liderazgo, lo que ofrece una radiografía precisa de cómo se toman hoy las decisiones en materia de salarios, beneficios y contratación. En un país atravesado por la inestabilidad económica, las empresas parecen haber adoptado el “no hay plata” como consigna, mientras los trabajadores buscan mucho más que un número a fin de mes.

