Taiwán y China refuerzan alertas ante el avance del tifón Bavi

El tifón Bavi azotó con fuerza a Taiwán y obligó a China a desplegar su máximo nivel de alerta, en una nueva jornada marcada por el impacto de fenómenos climáticos extremos en Asia. Las autoridades taiwanesas informaron al menos 87 personas heridas y miles de evacuados, mientras que en la provincia china de Zhejiang más de 1,7 millones de habitantes debieron abandonar sus hogares de manera preventiva.
De acuerdo con el Centro de Respuesta a Desastres de Taiwán, la mayoría de los heridos presenta lesiones leves asociadas a caídas en motocicleta, golpes por escombros arrastrados por el viento y cortes producidos por objetos desprendidos. Además, se registraron más de 1.400 incidentes vinculados a la caída de árboles, daños en tendidos eléctricos, infraestructura básica y rutas anegadas.
Las autoridades isleñas dispusieron la evacuación preventiva de 14.476 personas en las zonas consideradas de mayor riesgo y mantienen activas 45 alertas rojas por posibles flujos de lodo, con especial preocupación en el condado de Hsinchu, en el noroeste de la isla. También rigen alertas por deslizamientos de gran magnitud en áreas montañosas, debido a la saturación de los suelos tras el paso del meteoro.
En paralelo, más de 5.400 pasajeros permanecen varados en islas periféricas bajo jurisdicción de Taipéi por la suspensión del transporte marítimo y aéreo. La Agencia Meteorológica Central prevé levantar de manera gradual las advertencias marítimas y terrestres durante la mañana del domingo, en la medida en que Bavi se desplace hacia el continente y pierda intensidad.
China activa su máxima respuesta de emergencia
En la costa oriental de China, la provincia de Zhejiang elevó al nivel uno su respuesta de emergencia por tifón, el máximo previsto. Según el Centro Meteorológico Nacional, el centro de Bavi se ubicaba a unos 290 kilómetros al este de la frontera entre Zhejiang y Fujian, sobre el sureste del mar de China Oriental, avanzando hacia el noroeste a una velocidad de entre 30 y 35 kilómetros por hora.
Las proyecciones oficiales indican que el tifón tocará tierra entre las localidades de Sanmen y Cangnan, en Zhejiang, entre la medianoche y la madrugada del domingo, con vientos de nivel 12 a 13 en la escala local, equivalentes a ráfagas superiores a los 130 kilómetros por hora. Tras su ingreso al territorio continental, se espera que el sistema se debilite de manera progresiva, aunque mantendrá condiciones de lluvias intensas y fuertes vientos en una extensa región.
Escuelas cerradas y sitios turísticos clausurados
La gravedad del escenario llevó a las autoridades chinas a suspender actividades en zonas costeras y de relieve inestable. De acuerdo con la agencia oficial Xinhua, en Zhejiang fueron evacuadas alrededor de 1,71 millones de personas, cerradas 12.154 escuelas y guarderías, 444 sitios turísticos y 78 recintos culturales con el objetivo de reducir la exposición de la población al impacto directo del temporal.
- Más de 1,7 millones de evacuados en Zhejiang por prevención.
- Al menos 87 personas heridas en Taiwán, la mayoría con lesiones leves.
- Decenas de alertas rojas por flujos de lodo y deslizamientos de tierra.
- Cierre preventivo de escuelas, atractivos turísticos y espacios culturales.
Las autoridades de la región destacan que la rápida evacuación y el cierre preventivo de actividades son claves para reducir el número de víctimas en eventos climáticos extremos cada vez más frecuentes.
Bavi llega tras una semana marcada por otros desastres naturales en China, entre ellos las inundaciones asociadas al tifón Maysak y deslizamientos de tierra con saldo fatal en varias provincias. Especialistas en clima advierten que la combinación de lluvias torrenciales, urbanización acelerada y vulnerabilidad de las infraestructuras plantea un desafío creciente para los gobiernos asiáticos, que se ven obligados a reforzar sus sistemas de prevención y respuesta frente a tormentas cada vez más intensas.

