“El tiempo de las moscas”: el thriller argentino furor en Netflix

Dos ex presas, una fumigadora y un posible crimen en clave de thriller social

Carla Peterson y Nancy Dupláa en la serie argentina El tiempo de las moscas

NewsITe

La primera gran sorpresa seriéfila del año llega desde Argentina y ya se puede ver en Netflix. Se trata de El tiempo de las moscas, miniserie de seis episodios breves que retoma el universo creado por Claudia Piñeiro en sus novelas Tuya (2005) y El tiempo de las moscas (2022). Con humor negro, suspenso y una fuerte mirada social y feminista, la ficción se mete en la vida de dos mujeres que salen de la cárcel y tratan de sobrevivir fumigando casas… mientras se ven envueltas en un posible asesinato.

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La historia sigue a Inés (Carla Peterson), una mujer de clase media que pasó quince años presa tras matar a la amante de su ex marido. En ese tiempo forja un vínculo indestructible con Mariana, La Manca (Nancy Dupláa), compañera de pabellón que la recibe en su casa cuando recupera la libertad condicional. Juntas montan un pequeño emprendimiento de fumigación de plagas, pero el mundo que las espera afuera es hostil: precariedad laboral, estigma social y una Justicia que nunca deja de vigilarlas.

Desde el arranque, la serie deja en claro que su centro no está solo en el caso policial, sino en la reinserción social de mujeres que cargan con un prontuario. La convivencia entre Inés, de origen burgués, y La Manca, de un entorno popular, expone tensiones de clase pero también una “sororidad a la fuerza” que se convierte en motor dramático. Entre trabajos mal pagos, controles de libertad condicional y cuentas que no cierran, la amistad aparece como única red de contención.

Un encargo envenenado dispara el suspenso

El giro policial llega con Susana Bonar (Valeria Lois), una clienta adinerada a la que las protagonistas deben fumigarle la casa. La mujer les ofrece una suma importante de dinero a cambio de conseguir un veneno realmente letal, sin demasiadas explicaciones. A partir de ese pedido, La Manca se pone en modo investigadora y, con la ayuda de su primo Rody (Osqui Guzmán), empieza a sospechar que detrás puede esconderse un crimen anunciado.

La tensión crece capítulo a capítulo mientras se despliegan recursos de thriller clásico, pero siempre en diálogo con el retrato social. La enfermedad de La Manca —un tumor en el pecho que requiere un tratamiento costoso— agrega urgencia y vulnerabilidad al dúo protagónico: la necesidad de plata rápida las empuja a aceptar riesgos que ponen en juego su libertad condicional y la frágil vida que intentan reconstruir.

La narración alterna presente y flashbacks al pasado de Inés, donde se reconstruye el crimen que la llevó a la cárcel y el derrumbe de su vida familiar, incluida la relación quebrada con su hija adolescente, Lali. Esa ida y vuelta temporal permite entender mejor la culpa, el deseo de redención y la sensación de “muerte civil” que arrastra alguien que ya pagó su condena pero sigue siendo marcado por el sistema.

Dirección de autor, grandes actuaciones y una mezcla de géneros

Creada y dirigida por Ana Katz y Benjamín Naishtat, El tiempo de las moscas se corre de la fórmula de la “serie de género” estándar. Katz está a cargo de los episodios 1, 4 y 6; Naishtat dirige el 2, 3 y 5. El tercer capítulo, centrado en el pasado de Inés, se destaca por su intensidad y su manejo de la tensión. La combinación de miradas le da a la miniserie un tono particular, que va del humor absurdo al drama íntimo sin perder cohesión.

El corazón del relato son Carla Peterson y Nancy Dupláa, cuya química se apoya en trabajos previos compartidos y se traduce en una relación creíble, llena de chispazos, contradicciones y ternura. Lejos del heroísmo clásico, sus personajes son mujeres frágiles, equivocadas, pero determinadas a sostenerse mutuamente. El elenco se completa con un sólido conjunto de secundarios donde sobresalen Jimena Anganuzzi, Diego Velázquez, Julia Dorto, Carlos Belloso, Lola Berthet, Ginette Reynal y un guiño especial: la propia Claudia Piñeiro aparece en un cameo judicial, mientras que la música suma la voz de Julieta Laso.

  • Seis episodios de unos 30 minutos, ideales para maratonear.
  • Un equilibrio poco frecuente entre thriller, comedia costumbrista y drama social.
  • Una mirada feminista sobre la vida poscarcelaria y la precariedad económica.
  • Protagonistas femeninas complejas, lejos de los estereotipos.

“El tiempo de las moscas” confirma el buen momento de la ficción argentina en Netflix, combinando suspenso, crítica social y personajes que se quedan con el espectador mucho después del último episodio.

Con una puesta que se anima a jugar con la voz en off —recurso que por momentos resulta reiterativo, en paralelo con la vida efímera de las moscas— y una narración que mezcla géneros, la serie se impone como una de las propuestas más originales del catálogo reciente. Para quienes buscan historias adultas, ancladas en la realidad argentina y contadas desde la perspectiva de mujeres que pelean por rehacer su vida, El tiempo de las moscas se ubica claramente entre lo mejor que ofrece hoy Netflix.

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