El Súper Niño pone en alerta al noreste argentino: ¿cuál es la situación en San Nicolás?

El Servicio Meteorológico Nacional advirtió por tormentas intensas, granizo y ráfagas superiores a los 90 kilómetros por hora. Las lluvias afectan sectores de la cuenca del Paraná, cuyo nivel alcanzó este miércoles los 2,90 metros en San Nicolás. La evolución del río mantiene la atención sobre las zonas ribereñas.

Archivo EL NORTE

El fenómeno climático conocido como Súper Niño vuelve a poner en alerta al noreste argentino por la llegada de fuertes tormentas y lluvias abundantes. Este miércoles 4 de noviembre, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió advertencias para distintas provincias de la cuenca del Paraná. El escenario también merece atención en San Nicolás, donde el río continúa creciendo y alcanzó los 2,90 metros.

La nueva medición representa un aumento de ocho centímetros respecto de los 2,82 metros registrados durante el martes. Además, confirma la continuidad de una tendencia ascendente que comenzó a hacerse más evidente durante octubre. Aunque el nivel todavía se encuentra lejos del umbral de alerta, la situación aguas arriba obliga a seguir su evolución.

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Las precipitaciones previstas para el noreste argentino podrían aportar nuevos volúmenes de agua a una cuenca que ya presenta niveles elevados. Sin embargo, sus efectos sobre el tramo inferior del Paraná no son inmediatos. La magnitud de una eventual crecida en San Nicolás dependerá de la acumulación de lluvias, los aportes de los afluentes y el desplazamiento del agua hacia el sur.

Tormentas intensas y alerta naranja en el noreste

El SMN emitió una alerta naranja para sectores de Corrientes, Misiones y Chaco, donde anticipó tormentas fuertes y fenómenos localmente severos. También estableció advertencias de menor intensidad para otras áreas del norte argentino, incluida parte de Santa Fe. Las condiciones previstas incluyen lluvias abundantes, actividad eléctrica frecuente y posible caída de granizo.

En las zonas más comprometidas, las ráfagas podrían superar los 90 kilómetros por hora. Además, algunas áreas podrían registrar acumulaciones de lluvia muy importantes en pocas horas. Esta combinación incrementa el riesgo de anegamientos, especialmente en localidades que ya presentan suelos saturados.

Las tormentas afectan una región particularmente sensible a las crecidas de los grandes ríos. Corrientes y Chaco, por ejemplo, tienen extensas zonas ribereñas donde las variaciones del Paraná condicionan actividades productivas y poblaciones costeras. Por eso, los organismos meteorológicos e hidrológicos mantienen un seguimiento de las precipitaciones y los niveles de agua.

El episodio ocurre bajo condiciones de El Niño de fuerte intensidad. Según el SMN, el calentamiento del océano Pacífico ecuatorial favorece cambios en los patrones atmosféricos y aumenta las probabilidades de lluvias superiores a lo normal en determinadas regiones argentinas.

El Paraná alcanzó los 2,90 metros en San Nicolás

Mientras el noreste enfrenta una nueva jornada de inestabilidad, San Nicolás registra un ascenso sostenido del Paraná. Este miércoles, la escala hidrométrica local marcó 2,90 metros, frente a los 2,82 metros del martes. La diferencia confirma que el río continúa ganando altura, aunque todavía no representa una situación de alerta para la ciudad.

El nivel de alerta oficial en San Nicolás se ubica en 4,20 metros, mientras que el de evacuación alcanza los 5 metros. Por lo tanto, la medición actual se encuentra 1,30 metros por debajo del primer umbral. No obstante, el comportamiento del río requiere seguimiento porque la creciente continúa desarrollándose en distintos puntos de la cuenca.

La evolución también se observa en localidades ubicadas aguas arriba. En Rosario, el Paraná se aproxima a los cuatro metros, mientras que en Villa Constitución supera los tres metros. Estas mediciones reflejan el tránsito de un volumen importante de agua hacia el tramo inferior del sistema fluvial.

El ascenso ya modificó parte del paisaje ribereño nicoleño. Durante las últimas semanas, las condiciones del río motivaron movimientos preventivos de ganado en sectores insulares, donde los productores comenzaron a retirar animales de terrenos bajos ante el avance del agua.

Qué puede ocurrir en San Nicolás durante las próximas semanas

La principal incógnita es cómo evolucionará la creciente si continúan las precipitaciones intensas sobre la cuenca superior. Las lluvias registradas en el noreste no llegan inmediatamente al tramo del Paraná que bordea San Nicolás. El agua necesita recorrer cientos de kilómetros y su desplazamiento puede extenderse durante varias semanas.

Por ese motivo, los niveles actuales no permiten anticipar con precisión hasta qué altura llegará el río en la ciudad. El Instituto Nacional del Agua (INA) realiza un seguimiento de las condiciones hidrológicas y de los posibles escenarios en los diferentes puertos. Sus informes resultan fundamentales para evaluar la evolución de la creciente.

También deben considerarse las características del tramo inferior del Paraná. Allí, el comportamiento del río puede verse condicionado por los aportes de otros cursos de agua y las variaciones del nivel del Río de la Plata. En consecuencia, una crecida no depende exclusivamente de las precipitaciones registradas en las provincias del norte.

Para San Nicolás, la atención se concentra especialmente en las islas y los sectores costeros más bajos. Son áreas donde los cambios de altura pueden afectar actividades ganaderas, accesos y terrenos próximos al cauce, incluso antes de alcanzar los umbrales oficiales de alerta urbana.

El Súper Niño agrega así un factor de incertidumbre a un escenario hidrológico que ya muestra cambios visibles. Mientras las tormentas afectan al noreste argentino, el Paraná continúa creciendo frente a San Nicolás. Las próximas mediciones permitirán establecer si el ascenso se mantiene o comienza a estabilizarse.

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