El oficialismo busca acordar cambios clave en la Ley de Biocombustibles

NewsITe
El Senado de la Nación se prepara para retomar esta semana el tratamiento de la Ley de Biocombustibles, luego de que el debate quedara trunco el jueves pasado por falta de acuerdo entre el oficialismo de La Libertad Avanza y los bloques dialoguistas. Según trascendió en el Congreso, la intención es volver a poner el tema en el temario el jueves 17 de septiembre, a la espera de la confirmación formal.
La discusión gira en torno a la reforma de la Ley 27.640, que fija el marco regulatorio para los biocombustibles hasta 2030. El eje del conflicto se concentra en el esquema de beneficios para las pymes de biodiésel denominadas “no integradas”, es decir, aquellas que no forman parte de grandes grupos agroindustriales y cuya producción depende en gran medida de los incentivos previstos en la normativa vigente.
De acuerdo con fuentes legislativas consultadas por la agencia Noticias Argentinas, la presidenta del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, había logrado un entendimiento preliminar con sectores dialoguistas para avanzar con la reforma. Sin embargo, las diferencias en torno al impacto que podría tener el nuevo esquema sobre esas pymes frenaron el tratamiento en el recinto.
Qué propone la reforma a la Ley 27.640
El proyecto impulsado por el oficialismo apunta a modificar los porcentajes de corte obligatorio de combustibles fósiles con biocombustibles de origen vegetal. En el caso del bioetanol, se establece un aumento del corte en las naftas del 12% actual al 15% en el plazo de un año.
Ese porcentaje adicional se repartiría entre la producción de bioetanol a base de caña de azúcar, la elaborada a partir de maíz y un tramo sometido a competencia en el mercado. El Gobierno sostiene que esta modificación permitiría mejorar la previsibilidad del sector, impulsar inversiones en las economías regionales y avanzar en objetivos ambientales vinculados a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.
Desde las cámaras empresarias del rubro, en tanto, advierten que cualquier cambio en la ley debe contemplar la realidad de las plantas de menor escala, muchas de ellas ubicadas en el interior del país, que dependen del marco actual para sostener su actividad y el empleo local.
Una sesión clave que incluye otros proyectos económicos
El oficialismo confía en que, en los próximos días, se puedan limar las diferencias para llegar al recinto con un texto consensuado que garantice los votos necesarios. La intención es incorporar la reforma de biocombustibles en una sesión que también tendría en agenda dos iniciativas de peso: la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central y el proyecto denominado Inocuencia Fiscal II.
- Reforma de la Ley 27.640 para ampliar el porcentaje de biocombustibles en los combustibles líquidos.
- Discusión sobre el esquema de beneficios para pymes de biodiésel no integradas.
- Tratamiento paralelo de cambios en el Banco Central e Inocuencia Fiscal II.
El desafío del Senado será equilibrar los objetivos fiscales y energéticos del Gobierno con la necesidad de defender a las pymes y a las economías regionales ligadas a los biocombustibles.
De concretarse el avance en el recinto, la nueva normativa podría redefinir el mapa del sector de biocombustibles en la Argentina, con impacto directo en provincias productoras de caña de azúcar y maíz, así como en regiones donde se asientan las plantas de biodiésel. La discusión que se retomará en los próximos días será, en definitiva, una prueba más del delicado equilibrio entre política energética, desarrollo productivo y consensos legislativos.

