El interbloque peronista avanza con un pedido de censura

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El peronismo en el Senado se sumó formalmente a la ofensiva política contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y presentó un proyecto de resolución para interpelarlo y promover una moción de censura que podría derivar en su remoción del cargo. La iniciativa se inscribe en el marco del escándalo por presuntas inconsistencias en sus declaraciones juradas y el llamativo crecimiento de su patrimonio desde que ingresó a la función pública.
El interbloque Popular, conducido por el formoseño José Mayans, reclamó la convocatoria a una sesión urgente en la Cámara alta. Allí se buscará aprobar la resolución que obligue a Adorni a comparecer en un plazo máximo de siete días y responder por las sospechas que pesan sobre su situación patrimonial y sus presentaciones ante los organismos de control.
Según el texto difundido por los senadores, en caso de que el ministro coordinador no se presente, el Senado quedaría «habilitado en forma directa» para tratar la moción de censura en la misma sesión especial. De este modo, el bloque peronista eleva la presión política y pone en el centro del debate la transparencia en la función pública y el alcance de los controles institucionales sobre los altos cargos del Ejecutivo.
Cuestionamientos por patrimonio y control institucional
La bancada opositora sostiene su planteo en el artículo 101 de la Constitución Nacional, que faculta al Congreso a requerir la presencia de los ministros y evaluar su desempeño. En esa línea, argumentan que en las declaraciones elevadas por Adorni a la Oficina Anticorrupción (OA) y a la Agencia de Regulación y Control Aduanero (ARCA) existirían irregularidades, ocultamientos, omisiones y rectificaciones que ameritan una revisión profunda.
Para el peronismo y sus aliados, el caso excede una discusión partidaria y se inscribe en la necesidad de garantizar estándares de rendición de cuentas. Por eso, instaron a que «todas las bancadas que se dicen identificadas con la democracia, la institucionalidad, el republicanismo y la lucha contra la corrupción» acompañen el pedido de interpelación y se pronuncien sobre la conducta del funcionario.
- El proyecto pide una sesión urgente en el Senado para tratar la moción de censura.
- Se cuestionan movimientos patrimoniales y la consistencia de las declaraciones juradas de Adorni.
- El pedido se apoya en facultades constitucionales de control sobre los ministros.
Coordinación con Diputados y clima político
El movimiento del Senado se suma a la avanzada que ya había comenzado en la Cámara de Diputados, donde distintas bancadas opositoras solicitaron una sesión especial para el 23 de junio con el mismo objetivo: forzar explicaciones públicas del jefe de Gabinete. En la Cámara Baja, el pedido cuenta con el respaldo de Unión por la Patria, el Frente de Izquierda, buena parte de Provincias Unidas, la Coalición Cívica y legisladores monobloque como Natalia de la Sota y Marcela Pagano.
La simultaneidad de las iniciativas en ambas Cámaras configura una estrategia coordinada de la oposición para poner en tela de juicio la continuidad de Adorni en el cargo y, a la vez, enviar una señal sobre los límites que buscan imponer al Gobierno en materia de transparencia y ética pública. El resultado de estas movidas legislativas dependerá del posicionamiento de los bloques dialoguistas y del oficialismo, que deberá activar su respaldo político al jefe de Gabinete para evitar una derrota de alto impacto institucional.
La ofensiva legislativa instala en el centro de la agenda la discusión sobre la responsabilidad política de los funcionarios y el alcance de los controles republicanos en la Argentina.
Mientras el oficialismo busca minimizar el conflicto y defender la gestión de Adorni, el peronismo y la oposición intentan capitalizar el caso para abrir un debate más amplio sobre transparencia, patrimonio y ética en el ejercicio del poder.

