La guerra en Medio Oriente reaviva la presión sobre los activos argentinos

NewsITe
El riesgo país de la Argentina volvió a ubicarse en la zona de los 600 puntos básicos al inicio de la segunda semana de marzo, en un contexto internacional marcado por la escalada del conflicto en Medio Oriente y una creciente aversión global al riesgo.
Antes de la apertura de los mercados, el indicador que elabora el banco de inversión JP Morgan tocó los 603 puntos básicos, impulsado por la caída en la cotización de los bonos argentinos en Wall Street. Con el arranque de las operaciones, el índice recortó levemente ese avance y se ubicó en torno de los 593 puntos.
El movimiento implica una suba de 18 unidades respecto del cierre del viernes anterior, cuando se ubicaba en 575 puntos básicos, lo que representa un incremento cercano al 3,13%. Este repunte se da en paralelo a una jornada negativa para la renta fija a nivel global, donde predominan las ventas y la búsqueda de activos considerados más seguros.
En el premarket de Nueva York, los bonos soberanos argentinos denominados en dólares registran caídas de hasta 1,3%. La presión vendedora se concentra especialmente en los títulos de tramo más largo de la curva, como los que tienen vencimiento en 2041 y 2046, que suelen ser más sensibles a los cambios en la percepción de riesgo y a la volatilidad internacional.
Impacto de la guerra en Medio Oriente en los mercados
La escalada del enfrentamiento en Medio Oriente, que involucra directamente a Estados Unidos, Israel e Irán, reavivó la tensión en los mercados financieros. La posibilidad de una mayor inestabilidad geopolítica en una región clave para la producción y el transporte de energía incrementa la incertidumbre entre los inversores y favorece una salida de posiciones en activos considerados riesgosos, entre ellos los bonos de países emergentes como la Argentina.
En este contexto, la dinámica del riesgo país argentino no solo responde a factores locales —como las expectativas sobre la economía, la política fiscal y las negociaciones con organismos internacionales—, sino también al clima global de los mercados, que hoy se muestra particularmente sensible a las noticias vinculadas al conflicto bélico.
Bonos largos, los más castigados en la curva argentina
El castigo más notorio se observa en los bonos argentinos de vencimiento más extendido, que suelen funcionar como termómetro del apetito de los inversores por el riesgo argentino a largo plazo. Las bajas en los títulos 2041 y 2046 reflejan una mayor cautela frente al horizonte financiero del país en un escenario internacional volátil.
- El riesgo país superó momentáneamente los 600 puntos básicos.
- Los bonos argentinos caen hasta 1,3% en el premarket de Wall Street.
- Los títulos a 2041 y 2046 encabezan las bajas dentro de la curva soberana.
- La tensión geopolítica en Medio Oriente incrementa la aversión global al riesgo.
La reacción de los mercados refleja el impacto inmediato de la incertidumbre geopolítica sobre los activos emergentes y pone nuevamente en primer plano la vulnerabilidad financiera de la Argentina.
Analistas del mercado advierten que, mientras persista la tensión en Medio Oriente y no se disipen los riesgos de una escalada mayor, es probable que continúe la volatilidad en los precios de los bonos y en el nivel del riesgo país. En ese marco, la evolución de los factores internos —como las definiciones de política económica y el diálogo con los acreedores— será clave para determinar si el país logra amortiguar el impacto de la crisis externa o si la percepción de riesgo se profundiza en las próximas semanas.

