La dirigente de LLA mostró su total apoyo al proyecto de reforma laboral y analizó los cambios que se necesitan hacer para una mejor relación entre empleado y empleador.

El viernes por la madrugada, la Cámara de Diputados aprobó el proyecto de reforma laboral que presentó el Gobierno nacional y, por la modificación en el artículo 44, deberá volver al Senado para ser nuevamente votada.
La sesión está pautada para el próximo viernes 27 de febrero y el Ejecutivo es optimista y cree que recaudó los votos necesarios para que sea aprobada.
Pero, lo cierto es que esta iniciativa generó repercusiones, tanto en el arco político como en la sociedad en general, algunos pocos respaldando le nueva norma, y muchos otros mostrándose en disconformidad.
Quien abaló el proyecto fue la diputada de La Libertad Avanza por Corrientes Virginia Gallardo, quien fue electa en las últimas elecciones legislativas.
La vedette utilizó sus redes sociales para expresarse a favor de la propuesta del oficialismo y resaltó que se trata de modernizar las leyes. “Durante años nos hicieron creer que empleado y empleador estaban en veredas opuestas. Pero la verdad es que uno necesita del otro. Sin quien invierta no hay trabajo”, empezó diciendo.
“Sin quien trabaje no hay empresa que crezca. El desafío no es enfrentarlos, es modernizar las reglas para que ambos puedan progresar. Más diálogo. Más previsibilidad. Más oportunidades. Porque cuando crece el trabajo, crece la Argentina”, agregó después, mientras se filmaba dentro de su auto.
Refiriéndose al rol que ocupa cada uno, Gallardo sostuvo: “Cuando tratamos sobre temas laboral exponemos como enfrentados al empleador y al empleado. Cuando yo considero que, así como el empleado tiene ganas de desarrollarse, de trabajar para poder traer el sustento a casa, merece un pago y un pago cada vez mejor”.
También se refirió a los gastos y responsabilidades que asume el empresario: “Esperemos y Dios quiere en cada uno de los que hayan elegido para su vida. Y le ponemos una carga emotiva al empleador, que es quien en definitiva apostó, se puso en riesgo, seguramente en una Argentina como la nuestra con altibajos. Cuando tiene que cerrar por el motivo que sea, se lo pone en un lugar casi demoníaco en cuanto a si paga la indemnización, si es o lo que no es justo, hay excepciones por supuesto”.
“Pero el que es empresario o intenta, claramente deposita ahí sus sueños, sus ahorros, sus buenas intenciones porque quiere que a eso le vaya bien. Digo, genera trabajo. No creo que cerrar y dejar trabajadores en la calle les sea grato. O sea, esta es la verdad. Entonces, en un futuro cercano, si llegáramos a probarlo, me parece que es darle la chance a esa persona que se anime a emprender, a salir adelante, a contratar, que si las cosas no funcionan, hay tiempo de modificarlas, pero de avanzar, que me parece lo más importante”, concluyó su análisis, obviamente dándole la derecha al Gobierno y aguardando a que el proyecto se convierta en ley en una semana.

