El Vaticano destaca el valor del diálogo tras el pacto entre Washington y Teherán

Buenos Aires, 16 de junio (NA).— El papa León XIV elogió el reciente acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán y expresó su deseo de que el entendimiento marque un punto de inflexión en el prolongado conflicto, al afirmar que espera “que la guerra realmente haya terminado y que podamos seguir adelante”. Sus palabras, difundidas por Vatican News, llegan en un momento de expectativa internacional ante la inminente firma formal del Memorándum prevista para el viernes.
El Sumo Pontífice habló con periodistas durante un retiro en la residencia de Castel Gandolfo, en las afueras de Roma. Allí subrayó que, pese a que “aún quedan varios puntos por resolver”, la vía elegida por las partes es la correcta. “Siempre es mejor hacerlo mediante el diálogo, mediante negociaciones, y sin volver a la guerra”, remarcó, en línea con la histórica posición de la Santa Sede a favor de las soluciones diplomáticas en los conflictos internacionales.
El Memorándum entre Washington y Teherán es visto por el Vaticano como una oportunidad para bajar la tensión en una región marcada por décadas de violencia, sanciones, amenazas cruzadas y episodios militares. Si bien los detalles del acuerdo no fueron difundidos en su totalidad, fuentes diplomáticas señalan que podría incluir compromisos en materia de seguridad regional, intercambios humanitarios y garantías para avanzar en una agenda de paz más amplia en Medio Oriente.
Un llamado a cerrar la etapa bélica y apostar al diálogo
En su mensaje, León XIV insistió en que el objetivo central debe ser poner fin a la lógica de la confrontación. “El deseo es que verdaderamente sea una solución para la guerra, que la guerra realmente haya terminado y que podamos seguir adelante”, sostuvo. La referencia abarca no solo los enfrentamientos directos, sino también la guerra que involucra a aliados como Israel y otros actores regionales, que han extendido el conflicto más allá de las fronteras de Irán.
A lo largo de su pontificado, el Papa se ha destacado como una de las voces más críticas respecto de la guerra impulsada por Estados Unidos e Israel contra Irán. En reiteradas ocasiones reprendió a líderes políticos y religiosos que apelan al lenguaje de la fe para justificar operaciones militares o escaladas armadas. En ese sentido, advirtió que Cristo “no escucha las oraciones de quienes hacen la guerra, sino que las rechaza”, en un llamado directo a revisar los fundamentos éticos y espirituales de las decisiones de poder.
- Respaldo explícito al Memorándum entre Estados Unidos e Irán como herramienta de paz.
- Exhortación a que el acuerdo se traduzca en el fin real de la guerra y de las hostilidades.
- Reafirmación de la doctrina de la Iglesia sobre la primacía del diálogo y la negociación.
- Crítica al uso de argumentos religiosos para legitimar conflictos armados.
La intervención del Pontífice se suma a la de otros actores internacionales que reclaman pasos concretos para consolidar un cese de hostilidades duradero. En el Vaticano sostienen que acuerdos como el alcanzado entre Washington y Teherán solo tendrán efectos reales si son acompañados por gestos de distensión, mecanismos de verificación y un compromiso sostenido de todas las partes. Mientras el mundo observa la evolución del Memorándum, la Santa Sede refuerza su rol de mediadora moral en la búsqueda de una paz estable en Medio Oriente.

