El pronóstico de precipitaciones superiores a lo normal para el último trimestre del año genera expectativas favorables entre los productores agrícolas de San Nicolás. El escenario podría impulsar al maíz, aunque la situación económica limita la capacidad de inversión. En la ganadería, en cambio, la preocupación está puesta en los posibles anegamientos de los campos bajos.

De la Redacción de EL NORTE
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El pronóstico de un fenómeno de El Niño fuerte a muy fuerte para la primavera plantea un escenario diferente para los productores de la región. Las proyecciones para la región núcleo anticipan lluvias superiores a los valores normales durante octubre, noviembre y diciembre, lo que podría favorecer los rindes, aunque también incrementar los riesgos asociados a los excesos hídricos.
En San Nicolás, el productor agropecuario Ariel Bianchi observa un panorama favorable para la agricultura. “Por la característica de suelo del partido de San Nicolás, lluvias por encima de lo normal provocarían, en promedio, un beneficio con respecto a la campaña anterior, por lo menos en el rinde de corto plazo”, señaló.
Bianchi también advirtió sobre las consecuencias que podría generar un exceso sostenido de precipitaciones. “A largo plazo esto generaría mayor erosión, mayor deterioro de suelo, pero en el corto plazo se espera un mayor rinde”, sostuvo.
Más maíz, aunque con una inversión condicionada
El escenario hídrico también podría modificar parcialmente la composición de la próxima campaña. “Creo que están dadas las condiciones para que crezca un poco el área de maíz. No digo que lo vaya a hacer, solamente digo que las condiciones están dadas para eso”, explicó Bianchi.
En particular, el productor anticipa un posible crecimiento del maíz de primera, que en los últimos años estuvo más condicionado por la falta de agua. “Probablemente crezca el maíz ahora de primera, que generalmente fue el más castigado en las campañas anteriores por la seca”, indicó.
La posibilidad de realizar cambios, sin embargo, está condicionada por la situación económica del sector. Bianchi señaló que en el partido de San Nicolás “la cantidad de productores se ha achicado muchísimo” y que quienes continúan en la actividad “cada vez siembran menos, les cuesta más aplicar tecnología”.
“Todas las medidas que vos quieras enfrentar tienen costo, y hoy la situación del productor agropecuario está muy complicada económicamente y no hay créditos adecuados para enfrentar esta situación”, afirmó.
Por ese motivo, considera que la próxima campaña no presentará grandes modificaciones en términos generales. “Seguramente va a ser una siembra de características similares a las campañas anteriores”, anticipó, aunque con la expectativa de obtener “un rinde un poquito más elevado”.
La soja, en tanto, mantendría su protagonismo debido a sus menores costos de implantación. “Creo que soja se va a seguir haciendo como siempre porque es el cultivo más económico de sembrar, no el más rentable, pero sí el más económico”, explicó. Si finalmente aumenta el área de maíz, estimó que podría disminuir la superficie destinada a sorgo o girasol.
La ganadería, ante otro escenario
Para la ganadería, el pronóstico de mayores lluvias plantea una situación diferente. La actividad ha ganado presencia en el partido y se desarrolla, en buena medida, en campos bajos y con mayores dificultades para afrontar períodos de exceso hídrico.
“Por ahí el productor que puede estar un poco más preocupado es el ganadero”, señaló Bianchi. En esos establecimientos, la posibilidad de inundaciones temporarias lleva a pensar en medidas preventivas para garantizar la alimentación de los animales.
“Ahí sí el productor está pensando en tomar algunas medidas o prevenir esta situación”, detalló. Entre las alternativas mencionó contar con una mayor disponibilidad de reservas: “Mayor cantidad de rollos que vaya a necesitar para los momentos que pueda haber inundaciones temporarias”.
De este modo, el escenario que se abre para los próximos meses combina expectativas de una mejora productiva con la necesidad de estar preparados ante eventuales excesos. En San Nicolás, el impacto del clima estará ligado no solo a las condiciones de cada establecimiento, sino también a la capacidad de los productores para afrontar los costos y tomar decisiones en un contexto económico que continúa siendo complejo.

