La OMM anticipó que el fenómeno de El Niño seguirá fortaleciéndose durante los próximos meses. Los efectos ya se sienten en distintas regiones con incendios, temperaturas extremas, problemas de abastecimiento y riesgos para la seguridad alimentaria.

El Niño continúa intensificándose y todavía no alcanzó su punto máximo. La Organización Meteorológica Mundial prevé que el fenómeno siga fortaleciéndose hasta diciembre, con temperaturas superiores al promedio y cambios en los patrones de lluvias en distintas regiones.
El organismo advirtió que ese escenario puede aumentar el riesgo de sequías e inundaciones. También anticipó que el impacto se extenderá sobre economías, ecosistemas y comunidades durante los próximos meses.
La señal más clara está en el Pacífico tropical. La temperatura mensual de la superficie del mar en la región Niño 3.4 alcanzó en septiembre un récord de 29,7 °C. Copernicus indicó que superó incluso los registros de otros episodios muy fuertes de El Niño.
Incendios y humo en el sudeste asiático
Indonesia atraviesa una de las temporadas de incendios forestales más severas de los últimos años. El fuego afecta principalmente zonas de Borneo y Sumatra y generó una densa capa de humo sobre varios países de la región.
El deterioro de la calidad del aire obligó a cerrar escuelas en distintas zonas de Malasia. También aumentaron las consultas por problemas respiratorios en Indonesia y otros países vecinos. Los incendios también golpearon áreas naturales sensibles. En Borneo, organizaciones de conservación trasladaron orangutanes desde zonas afectadas por el fuego hacia áreas protegidas.
Más calor y presión sobre la energía
El fortalecimiento de El Niño también está asociado a condiciones más cálidas y secas en distintas partes de Asia. Ese escenario incrementa el consumo eléctrico y reduce, al mismo tiempo, la disponibilidad de generación hidroeléctrica.
Las autoridades de varios países comenzaron a preparar medidas preventivas frente a posibles restricciones de energía y falta de agua. El impacto puede agravarse si las temperaturas extremas se prolongan durante los próximos meses.
Preocupación por los alimentos
El fenómeno también genera inquietud por sus efectos sobre la producción agropecuaria. Las sequías prolongadas y las lluvias excesivas pueden reducir rendimientos, encarecer alimentos y alterar cadenas de abastecimiento.
El riesgo es mayor en los países con economías más vulnerables. Allí, una combinación de menor producción, mayores costos energéticos y dificultades de financiamiento puede profundizar problemas de pobreza y acceso a alimentos.
El pico llegaría a fin de año
La OMM mantiene una probabilidad cercana al 100% de que El Niño continúe activo durante el trimestre diciembre de 2026-febrero de 2027. El organismo prevé que alcance una intensidad muy fuerte antes de tocar su máximo hacia fin de año.
Los especialistas evitan utilizar de manera formal la expresión “súper El Niño”, aunque reconocen la magnitud excepcional del episodio actual. La comparación con eventos anteriores también está condicionada por el calentamiento general de los océanos.
El escenario mantiene bajo seguimiento a distintas regiones del planeta. La evolución de las próximas semanas permitirá medir con mayor precisión hasta dónde llegará el impacto de uno de los episodios de El Niño más intensos de las últimas décadas.

