Luego de una polémica adjudicación a una empresa privada por el cobro de peaje a transportes pesados, desde el Ejecutivo ramallense dieron detalles sobre el acuerdo.

El Municipio de Ramallo tuvo que explicar y defender el polémico sistema de cobro al tránsito pesado que comenzará a funcionar formalmente el 1 de octubre. La medida, que el gobierno de Mauro Poletti presenta como la generalización de una tasa existente, ya generó cuestionamientos de transportistas, entidades empresarias y sectores productivos de San Nicolás, mientras el conflicto llegó a la Secretaría de Transporte de la Nación.
El centro de la discusión es un esquema que establece un cobro de hasta $37.000 por camión, sobre un corredor de apenas 5,1 kilómetros que conecta la Ruta Nacional 9 con el parque industrial y el Puerto de San Nicolás. FADEEAC cuestionó la naturaleza y proporcionalidad del sistema y pidió suspenderlo. Según la entidad, el costo por kilómetro resultaría incluso superior al de peajes de referencia como el complejo Zárate-Brazo Largo.
El dato no es menor para San Nicolás y la región. El camino que pretende utilizar el Municipio de Ramallo como punto de control es un corredor utilizado por camiones que abastecen industrias, trasladan producción y llegan al puerto nicoleño. Por eso, el nuevo costo no queda encerrado dentro de los límites administrativos de Ramallo: puede terminar incorporándose al costo logístico de empresas radicadas en toda la zona.
La preocupación ya fue expresada por la Federación de Comercio e Industria de San Nicolás, que rechazó el esquema y advirtió que puede afectar la competitividad y aumentar los costos logísticos de las empresas productivas.
Frente a este escenario, el secretario de Hacienda del Municipio de Ramallo, Lucas Reyik, salió este lunes a responder las críticas y confirmó que el sistema entrará formalmente en vigencia el 1 de octubre.
Reyik negó que se trate de un impuesto y sostuvo que el Municipio tiene facultades para aplicar tasas por la prestación de servicios. “Por ley tenemos derecho a cobrar tasas por prestación de servicio”, afirmó.
El funcionario también buscó despejar uno de los principales cuestionamientos: sostuvo que la tasa tiene 24 años de antigüedad y que anteriormente alcanzaba a empresas como Bunge, Fiplasto, Xstorage, la arenera y Loma Negra. Según explicó, posteriormente el esquema se discontinuó para algunas de ellas y Bunge quedó como agente de percepción.
Ahora, el Municipio decidió generalizar el cobro a todos los transportistas de tránsito pesado. “Lo que se está haciendo ahora es generalizar esta tasa, aplicar a todos por igual”, sostuvo Reyik.
El argumento oficial es que el nuevo sistema elimina a las empresas como intermediarias de la recaudación y permite utilizar un dispositivo TAG asociado a Telepase. El funcionario aseguró que se trata de un mecanismo más transparente y confirmó que el pago será una vez por día.
Reyik confirmó además que el sistema se encuentra en período de prueba y que ya existen transportistas adheridos. Y dejó una definición que probablemente explique buena parte de la decisión municipal: “Es importante el recurso que se va a percibir”.

