El dato clave de julio que miran Gobierno y mercados

NewsITe
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publicará este jueves el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) de julio, un dato que permitirá saber si la economía argentina continúa transitando el denominado “modo serrucho”, es decir, una trayectoria de subas y bajas alternadas sin un sendero de crecimiento sostenido.
De acuerdo con las proyecciones de distintas consultoras privadas, la actividad habría caído en torno al 0,8% en comparación con junio, en términos desestacionalizados. Esto implicaría desandar el avance de 0,8% registrado oficialmente en junio de 2026 y reforzar la idea de una economía que no termina de despegar.
El último dato disponible del EMAE mostró para junio una variación mensual desestacionalizada de +0,8% frente a mayo y una mejora interanual de 2,7%. Sin embargo, cuando se mira el comportamiento de los primeros siete meses del año, el panorama es menos alentador: se habrían acumulado cuatro meses con caídas y apenas tres con crecimiento, reflejando la fragilidad del repunte.
Consultoras privadas y el diagnóstico de una economía inestable
Los relevamientos preliminares para julio muestran números negativos. El Estudio Ferreres y Asociados estima una baja de 0,9% respecto de junio, Equilibra calcula un retroceso del 0,5% y LCG proyecta una contracción del 0,8% mensual desestacionalizada. Esta última consultora señala que, pese a la caída, la actividad mostraría una suba de 0,9% interanual, con un acumulado de 1,8% anual para los primeros siete meses.
Según LCG, su estimación se apoya en 35 series de alta frecuencia que cubren cerca del 85% de la economía. Industria y comercio aparecen como los sectores que más habrían contribuido a la baja de julio. Hasta junio, recuerdan, la actividad alternaba tres meses en terreno positivo y tres en negativo, con una contracción acumulada cercana al 1% frente a diciembre.
Ferreres, por su parte, remarca que la economía “volvió a mostrar un traspié” en julio, con una caída de 0,9% en la serie desestacionalizada, que interrumpe los avances de los dos meses previos. En la comparación interanual, el indicador que elabora la consultora marca un aumento marginal de 0,3%, apoyado en ocho de once sectores con variaciones positivas, entre ellos Intermediación financiera, Minas y canteras y Construcción.
- Entre las ramas en baja se destacan el comercio y el agro, donde pesa la caída de la ganadería tras el impulso extraordinario de la agricultura en trimestres anteriores.
- La actividad económica no primaria, según Equilibra, habría retrocedido 1,0% interanual y 0,5% mensual desestacionalizada en julio, acumulando cuatro descensos consecutivos.
El “efecto serrucho” y las perspectivas para el resto del año
Desde Equilibra sostienen que la “dinámica de serrucho se consolida” y señalan que, desde febrero de 2025, la actividad cayó en 10 de los últimos 17 meses. En el caso de los sectores primarios —agro, energía, minería y pesca—, se estima para julio un crecimiento del 11% interanual, aunque con una merma de 0,8% mensual desestacionalizada, fundamentalmente por la fuerte corrección en pesca tras el salto superior al 30% registrado en junio.
“La economía argentina muestra un patrón de avances y retrocesos que dificulta la consolidación de un ciclo de expansión sostenida”, coinciden los analistas privados al describir el actual efecto serrucho.
Mirando hacia adelante, el consenso de mercado no proyecta cambios drásticos en el ritmo de la actividad. El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central prevé que el Producto Bruto Interno (PBI) cierre 2026 con una expansión cercana al 2,1%, por debajo del 3,5% que se esperaba a comienzos de año. El equipo económico oficial mantiene un pronóstico más optimista, con una mejora del 3% para este año y del 4% para el próximo, estimaciones que varias consultoras consideran difíciles de lograr sin una recuperación más homogénea de la producción y el consumo.
El dato de EMAE que difundirá el INDEC este jueves será, así, una pieza central para confirmar si la economía sigue atrapada en el serrucho o si empieza a delinear un sendero de crecimiento más estable.

