El Hospital San Felipe dio cuenta de datos estadísticos relevados en el último semestre del 2021, desde las tareas de su cada vez más nutrido equipo de atención de salud mental. “En la mayoría de los casos, 19 de ellos, ingresaron con un intento de suicidio”, señalaron desde el nosocomio provincial. Manifestaron que llegan a esa decisión por desgano y sentimiento de culpa persistente. “Escucha sin juzgar y anima a buscar ayuda profesional”, recomiendan desde el hospital.

Carolina Mitriani
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Actualmente, en el ámbito público, el Hospital San Felipe es la mayor herramienta de canalización en la atención de la salud mental, sobre todo cuando de emergencias se trata, para aquellas personas que no cuentan con obra social o prepaga. A través de un informe, desde el nosocomio dieron cuenta del registro de situaciones de autolesiones e intentos de suicidio, con una muestra de casos relevados en el último semestre del 2021, para expresar de manera concreta la necesidad de refuerzo de esta área desde todos los puntos colaborativos, pero esencialmente de aquellos espacios de salud integral que competen al Estado en todos sus niveles, para mejorar la calidad psíquica de los nicoleños.
Datos situacionales
El detalle del reporte del nosocomio –que se preparó con reserva de las identidades de cada paciente– expresa que en la mayoría de los casos, 19 de ellos, las personas ingresaron con un intento de suicidio. En cuanto al momento de la consulta, 16 arribaron al efector de salud pública dentro de las 12 horas de ocurrido el hecho. Del total, 13 entrevistados fueron atendidos en la guardia y 10 debieron ser internados. Solo 3 fueron asistidos por consultorios externos.
El porqué
Acerca del evento o hecho por el que la persona consulta en el hospital o fue derivada al área de salud mental, dos de ellas resultaron a causa de autolesión, misma cantidad en ideación suicida y planificación suicida, y 19 con el intento de suicidio ejecutado de diversas maneras.
Indicios previos
Es esencial la detección de los indicios que se presentan, ya sea en lo personal como en alguien del entorno, para poder asistir a recibir ayuda profesional. En ese sentido, cuando los profesionales efectuaron las consultas pertinentes, las personas ingresadas manifestaron desgano por la vida (17 de ellas), sentimiento de culpa persistente (16), abandono de indicaciones médicas o terapéuticas (9), vivencia de inutilidad o incompetencia (8), vivencia de desprecio o indiferencia de otros (8), rechazo persistente a la vinculación con otros (4), desapego por objetos valorados (2) y vivencia persistente de injusticia (1).
Ayuda profesional
En cuanto a los antecedentes de tratamientos en salud mental, 13 de los pacientes manifestaron haber acudido a profesionales para abordar su problemática, 11 de ellos no y dos no se expresaron al respecto.
Recomendaciones
“Los datos del 2022 no disminuyen. ¿Por qué mostrarlo? Porque no son datos, son vidas de personas. Debemos ocuparnos como sociedad y hablar de lo que no se habla para prevenir, contener y detener estos hechos. Se debe crear esperanza a través de la acción. Es necesaria y urgen acciones para abordar este problema urgente de salud pública. Todos nosotros, familiares, amigos, compañeros de trabajo, miembros de la comunidad, educadores, líderes religiosos, profesionales de la salud, funcionarios políticos y gobiernos, podemos tomar medidas para prevenir el suicidio en la ciudad”, resaltaron desde el Hospital.
Invitan a “escuchar sin juzgar, hablar del tema. Hablar sobre pensamientos relacionados con quitarse la vida no causa suicidios. Anima a buscar ayuda con profesionales de la salud mental; quedate con esa persona y colabora en armar redes humanas que acompañen en la contención”.
Población LGBTIQ+
La licenciada en Psicología Cristel Fabris (MP 1386) resalta que es “necesaria la investigación que pueda poner al descubierto las relaciones entre las identidades de género y la salud mental”, que se debe entender que hablamos de un derecho humano fundamental, como es el derecho a la vida. “Es imprescindible entender el proceso de construcción patriarcal que ha definido hegemónicamente un concepto único e indiscutido sobre las existencias ‘aceptadas y deseadas’ y las que no”, señaló. Inciden factores como la estigmatización, la discriminación laboral, el acoso callejero, la ausencia de oportunidades, el acoso sexual, acoso cibernético, entre otros.
La psicóloga valora que “pensar las relaciones entre suicidio y géneros como parte del proceso de transformación y socialización diferencia algo que no puede esperar más. Las exigencias y mandatos sociales de géneros no se hacen esperar, a la par que la vulneración de derechos es cada vez mayor”.
“¿Por qué mostrarlo? Porque no son datos, son vidas de personas. Debemos ocuparnos como sociedad y hablar de lo que no se habla para prevenir, contener y detener estos hechos”. HIGA San Felipe
Si en lo personal, algún familiar o allegado, está atravesando una crisis emocional de cualquier tipo, puede comunicarse al (011) 5275-1135. La ayuda es gratuita, personal, confidencial y anónima.

