El domingo 28 de julio se celebrarán las elecciones en Venezuela, y desde el oficialismo confían en lograr una victoria.

Nicolás Maduro Guerra, hijo del presidente de Venezuela Nicolás Maduro, expresó su confianza en lograr una victoria en las urnas el domingo 28 de julio. Sin embargo, subrayó que, en caso de una derrota, aceptarán los resultados, tal como sucedió en otras elecciones en las que triunfaron las propuestas de la oposición.
En una entrevista con el medio El País, Maduro Guerra afirmó: “Si Edmundo González gana, entregamos y seremos oposición, listo”. Asimismo, destacó la similitud de la actual campaña con la de 2012, cuando Hugo Chávez fue reelecto y señaló que, según sus análisis, la oposición, incluida la campaña de González, “se ha estancado”.
Asimismo, manifestó que el chavismo mantiene un buen momento: “Vamos a tener una gran victoria”, aunque evitó ser triunfalista, citando encuestas internas que indican una ventaja de entre 8% y 10 por ciento.
Al ser preguntado sobre los posibles escenarios en caso de una derrota, Maduro Guerra subrayó la importancia de mantener la paz y aceptar los resultados. “La historia ha demostrado que el día que nosotros no ganamos, nosotros reconocemos. Siempre, todas las elecciones, cada una”, subrayó.
El oficialismo no contempla un escenario de derrota, ya que según sus cifras, Nicolás Maduro lidera por un amplio margen. En este contexto de discrepancias en las encuestas, no sería sorprendente que el actual presidente obtenga su tercer mandato a través del voto popular.
En cuanto a las críticas sobre la situación económica del país, Maduro Guerra admitió que el gobierno ha enfrentado desafíos significativos, pero defendió las políticas implementadas para mantener la estabilidad social y política. También abordó errores cometidos, como el caso de Tareck El Aissami, ex vicepresidente y ministro del Petróleo, involucrado en un escándalo de corrupción.
El hijo del candidato venezolano destacó la importancia de establecer un diálogo abierto con los Estados Unidos y la comunidad internacional, con el objetivo de fomentar relaciones basadas en el respeto y la colaboración. A pesar de las dificultades, reafirmó su compromiso con el proceso político y la posibilidad de servir en cualquier capacidad, siempre con el propósito de continuar el legado de Chávez.

