Preocupación en el entorno de Maduro por la salud de Cilia Flores

NewsITe
Nicolás Maduro Guerra, diputado e hijo de Nicolás Maduro, confirmó que Cilia Flores, esposa del dirigente venezolano y detenida en Estados Unidos, atraviesa un cuadro de salud “muy delicado” relacionado con problemas cardíacos. La dirigente, de 69 años, permanece alojada en una prisión federal de Brooklyn, Nueva York, donde enfrenta un proceso por narcotráfico ante la justicia estadounidense.
De acuerdo con lo informado por el propio Maduro Guerra, Flores “tiene un tema en el corazón muy delicado” y comparte pabellón con unas 40 mujeres, lo que, según su entorno, complica las condiciones para una recuperación adecuada luego de la intervención médica que, sostienen, necesita. El reclamo principal de la familia y la defensa apunta a que se le otorgue prisión domiciliaria para poder encarar estudios y tratamientos específicos fuera del penal.
Semanas atrás, los abogados de Flores solicitaron formalmente que se le concediera arresto domiciliario por razones humanitarias y de salud. Sin embargo, la fiscalía estadounidense se opuso y el pedido fue rechazado. Para el Ministerio Público, la acusada representa “un riesgo extremo de fuga” y “un peligro claro para los demás y para la comunidad”, por lo que consideró imprescindible que continúe detenida.
La defensa sostiene que Flores se encuentra medicada con al menos cuatro fármacos y que sufre una patología cardíaca que requiere una exploración coronaria y una posible intervención. Maduro Guerra detalló que su madrastra padece un “prolapso” en el corazón, condición que, en casos severos, puede derivar en insuficiencia cardíaca. Según su testimonio, los problemas de tensión arterial comenzaron después del 3 de enero, fecha en la que fue arrestada durante una operación militar estadounidense.
Condiciones de detención y nuevos episodios de salud
El entorno de Nicolás Maduro también denunció que, en semanas recientes, Flores atravesó un episodio respiratorio tras la utilización de gas pimienta por parte de los guardiacárceles, en medio de una pelea entre dos internas. De acuerdo con el relato de Maduro Guerra, la detenida es asmática y la inhalación del gas agravó su cuadro, lo que elevó la preocupación sobre la atención médica que recibe en el penal.
La situación de Flores se inscribe en el marco de un proceso judicial que impacta de lleno en la escena política venezolana y en la ya tensa relación entre Caracas y Washington. Mientras la fiscalía insiste en el riesgo de fuga y en la gravedad de los cargos vinculados al narcotráfico, la defensa busca instalar el debate sobre las garantías sanitarias mínimas para una persona de casi 70 años con antecedentes cardíacos y respiratorios.
- Flores está detenida en una prisión federal de Brooklyn, Nueva York.
- Enfrenta cargos por narcotráfico en una causa que también involucra a Nicolás Maduro.
- Su defensa reclama prisión domiciliaria por su frágil estado de salud.
- La fiscalía estadounidense la considera un alto riesgo de fuga.
“Tiene un tema en el corazón muy delicado. Esperamos que pueda pasar algo bueno esta semana”, expresó Nicolás Maduro Guerra sobre el estado de salud de su madrastra.
Por el momento, no se registran señales de un cambio de criterio por parte de la justicia estadounidense. Mientras tanto, el entorno de Maduro insiste en visibilizar la situación de la ex primera dama venezolana y en reclamar que se contemplen medidas alternativas a la prisión preventiva, al menos mientras se realicen los estudios y tratamientos médicos que su cuadro requiere.

