El hijo de Alí Jamenei fue elegido como el nuevo líder supremo de Irán

El hijo del ayatolá fallecido fue nombrado por la Asamblea de Expertos y asumió como tercer líder supremo de la República Islámica.

Mojtaba Khamenei

La Asamblea de Expertos de Irán designó a Mojtaba Khamenei como nuevo líder supremo del país, en reemplazo de su padre, el ayatolá Ali Khamenei.

El órgano clerical informó la decisión a través de un comunicado oficial. En el texto señaló que “después de estudios cuidadosos y extensos… en la sesión extraordinaria de hoy, el ayatolá Seyyed Mojtaba Hosseini Khamenei (que Alá lo proteja) es designado y presentado como el tercer líder del sagrado sistema de la República Islámica de Irán, basado en el voto decisivo de los respetados representantes de la Asamblea de Expertos”.

La Asamblea de Expertos adoptó la decisión en una sesión extraordinaria convocada tras la muerte de Ali Khamenei, ocurrida el 28 de febrero durante el primer día de los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán. La televisión estatal iraní confirmó que el órgano responsable de elegir al líder supremo aprobó formalmente la sucesión.

El cargo de líder supremo ocupa un lugar central dentro del sistema político iraní, ya que concentra el control de las fuerzas armadas, la política exterior y el sistema judicial. La designación de Mojtaba Khamenei consolida la continuidad del liderazgo religioso y fortalece al sector conservador dentro de la estructura estatal.

Estados Unidos e Israel intensificaron en los últimos días sus advertencias públicas en torno al proceso de sucesión. El presidente estadounidense, Donald Trump, sostuvo que Washington debía aprobar cualquier nombramiento y afirmó: “Si no obtiene nuestra aprobación, no durará mucho”. El gobierno iraní reiteró que la elección del líder supremo constituye un asunto interno del país, mientras que la Casa Blanca insistió en que la transición de poder debe contemplar los intereses de seguridad regional.

Por su parte, el ejército israelí difundió mensajes en farsi en los que advirtió que continuará con sus operaciones militares contra cualquier sucesor del líder fallecido y contra quienes participen en su elección. En ese marco sostuvo: “La mano del país de Israel seguirá persiguiendo a cualquier sucesor y a toda persona que busque designar a un sucesor”.

La designación de Mojtaba Khamenei se produce en un escenario de alta tensión regional. Su padre había ocupado el liderazgo supremo durante más de tres décadas y concentró el poder político y religioso en Irán.

Mojtaba Khamenei, de 54 años, es conocido por su influencia dentro de la Guardia Revolucionaria Islámica y por su cercanía con sectores conservadores del clero chiita. Durante años fue señalado como uno de los principales candidatos para suceder a su padre como máximo dirigente del país.

A pesar de su peso político dentro del sistema, nunca ocupó cargos gubernamentales formales. Tras el ataque aéreo israelí que provocó la muerte de Ali Khamenei y de su esposa Zahra Haddad Adel, el paradero de Mojtaba permaneció incierto, aunque distintas fuentes indicaron que seguía con vida mientras continuaban los bombardeos estadounidenses e israelíes sobre Irán.

Con su designación, Mojtaba Khamenei asume el control de un país involucrado en un conflicto abierto y con reservas de uranio altamente enriquecido, suficientes para fabricar un arma nuclear si el régimen así lo decidiera, según informes del Organismo Internacional de Energía Atómica.

A lo largo de su trayectoria política, Mojtaba desempeñó un rol similar al que cumplió Ahmad Jomeini, hijo del primer líder supremo de Irán, Ruhollah Jomeini: una combinación de asistente cercano, confidente y administrador de poder, según el grupo estadounidense United Against Nuclear Iran.

Nacido en 1969 en Mashhad, creció durante la etapa de oposición de su padre al sha Mohammad Reza Pahlavi y en un contexto marcado por la represión de la policía secreta SAVAK. Tras la Revolución Islámica de 1979, la familia se trasladó a Teherán.

Durante la guerra entre Irán e Irak, Mojtaba combatió en el Batallón Habib ibn Mazahir, una unidad de la Guardia Revolucionaria Islámica. Varios de sus compañeros ocuparon posteriormente cargos relevantes en los servicios de inteligencia y en la estructura militar del país.

El ascenso de Ali Khamenei al liderazgo supremo en 1989 permitió a su entorno consolidar poder dentro del sistema iraní. A partir de entonces, el círculo cercano del líder tuvo acceso a recursos económicos administrados a través de los bonyads, fundaciones estatales que gestionan una parte significativa de la riqueza nacional.

Documentos diplomáticos estadounidenses publicados por WikiLeaks a finales de la década de 2000 describieron a Mojtaba Khamenei como “el poder tras las togas” y destacaron su papel como guardián político de su padre y como constructor de una red de apoyos propios dentro del régimen.

Un cable diplomático de 2008 señalaba que, pese a su juventud relativa y a la ausencia de credenciales teológicas destacadas, distintos sectores del régimen lo consideraban un administrador “capaz y poderoso”, con posibilidades de asumir responsabilidades de liderazgo dentro del sistema político iraní.

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