Casa Rosada reafirma apoyo al Comité de Descolonización

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El Gobierno nacional ratificó su defensa del Comité de Descolonización de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), a pocos días de haberse abstenido en una votación clave impulsada por la administración de Donald Trump para avanzar en la disolución de ese organismo. En la Casa Rosada consideran que la continuidad del comité es estratégica para mantener vivo el reclamo argentino de soberanía sobre las Islas Malvinas ante el Reino Unido.
Fuentes oficiales confirmaron que, pese a las diferencias con Estados Unidos, no se prevé un conflicto bilateral por este tema. “No compartimos la postura con Estados Unidos, pero la decisión no tiene nada que ver con nosotros”, señalaron voceros del Poder Ejecutivo, que a su vez reconocieron que la ofensiva de Washington se conoció en un “mal momento” para la diplomacia argentina, en pleno intento de reposicionar la causa Malvinas en la agenda internacional.
La posición argentina combina pragmatismo y continuidad histórica: desde 1965, el Comité de Descolonización ha sido una de las principales tribunas multilaterales donde el país expone sus argumentos jurídicos y políticos sobre la disputa de soberanía con el Reino Unido. Por eso, en el entorno presidencial sostienen que su eventual eliminación debilitaría una herramienta de presión diplomática que, si bien no tiene efectos inmediatos, contribuye a sostener el caso en el tiempo.
Contexto interno: debate por la Ley de Defensa de la Soberanía
La discusión en la ONU se da en simultáneo con el tratamiento del proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, una iniciativa impulsada por el presidente Javier Milei que el oficialismo busca llevar al recinto de la Cámara de Diputados en las próximas semanas. El texto todavía no tiene fecha de debate, en parte por los cuestionamientos de la oposición y de algunos aliados políticos, que reclaman cambios puntuales en varios artículos.
Desde el Ejecutivo dejaron trascender que están dispuestos a introducir modificaciones para garantizar los votos necesarios. La estrategia apunta a mostrar firmeza en la defensa de los intereses nacionales sin romper puentes de diálogo legislativo, en un contexto económico y político que exige acuerdos mínimos para avanzar con la agenda de gobierno.
Relación con Estados Unidos y mirada sobre Malvinas
En paralelo, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, recibió en la Casa Rosada al embajador estadounidense, Peter Lamelas, para analizar la relación bilateral y repasar proyectos de inversión de compañías norteamericanas en distintos sectores de la economía argentina. El encuentro, según trascendió, se enfocó en oportunidades de desarrollo y no en la disputa por el Comité de Descolonización.
En Balcarce 50 admiten que la cuestión Malvinas generó un matiz de posición con Washington en un momento de fuerte sintonía política entre Milei y Trump. Sin embargo, entienden que el impacto será acotado y que el presidente estadounidense privilegiará una “batalla discursiva” sobre el tema antes que un cambio concreto en la política de fondo. En el oficialismo, en tanto, no esperan avances inmediatos en el reclamo de soberanía, pero consideran clave sostener la visibilidad del tema y preservar todos los foros internacionales que respaldan la posición argentina.
La continuidad del Comité de Descolonización es vista en el Gobierno como una herramienta indispensable para mantener vigente, en términos jurídicos y políticos, el reclamo argentino sobre las Islas Malvinas.
Con este escenario, la Casa Rosada busca equilibrar la relación con Estados Unidos, la defensa del principio de integridad territorial y el objetivo histórico de recuperar, por la vía pacífica y diplomática, la soberanía sobre las islas australes.

