La administración de Javier Milei ratificó que no modificará las escalas tributarias ni el esquema actual del Monotributo, pese a las sugerencias del Fondo Monetario Internacional para ampliar la recaudación y avanzar en una reforma fiscal.

El Gobierno nacional rechazó las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) vinculadas al impuesto a las Ganancias y al Monotributo y aseguró que no planea introducir modificaciones en esos regímenes tributarios. La postura oficial aparece luego de que el organismo internacional sugiriera cambios orientados a ampliar la base de recaudación y simplificar el sistema impositivo argentino.
Las observaciones del Fondo surgieron durante la revisión del denominado “Artículo IV”, el informe de monitoreo económico que el organismo difundió tras la segunda evaluación del acuerdo vigente con la Argentina.
Desde la Casa Rosada sostienen que, aunque existe un proyecto de reforma fiscal integral, esa iniciativa no contempla cambios sobre Ganancias ni sobre el régimen simplificado para pequeños contribuyentes.
“No está en la ideología del presidente Javier Milei el subir impuestos, al contrario, nos dedicamos a bajarlos. No lo vamos a hacer”, señaló ante Infobae una fuente cercana al mandatario.
Las sugerencias del Fondo y la respuesta oficial
El FMI planteó una serie de medidas destinadas a aumentar los ingresos fiscales, simplificar tributos y avanzar hacia una reforma tributaria de mediano plazo. Entre los puntos señalados, cuestionó el actual funcionamiento del Monotributo y el alcance del impuesto a las Ganancias.
Según el organismo, la recaudación de Ganancias representa alrededor del 1,8% del Producto Bruto Interno, un nivel inferior al promedio regional y también al registrado en países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
En Balcarce 50 relativizan esos planteos y remarcan que no se trata de exigencias novedosas.
“Todas estas cuestiones no son pedidos nuevos del FMI”, afirman en el oficialismo, donde aseguran que el equipo económico ya dejó clara su posición ante los técnicos del organismo internacional.
El Gobierno también defendió el actual sistema del Monotributo. Funcionarios nacionales consideran adecuado el techo de facturación vigente y rechazan endurecer los requisitos de permanencia.
“Hoy el techo de facturación para la categoría más alta está en unos 8 millones de pesos mensuales y nos parece que está bien, que es una buena cifra esa”, indicaron fuentes oficiales.
El debate por el Monotributo
El Fondo cuestionó particularmente el régimen simplificado por considerar que puede desalentar el crecimiento empresarial y propuso acercarlo al esquema general impositivo.
Entre las sugerencias aparecen la reducción de los efectos de los umbrales, la homogeneización de alícuotas y aportes sociales y el uso de herramientas tecnológicas para simplificar la administración tributaria.
Sin embargo, dentro del Gobierno consideran que el problema actual se ubica precisamente en el salto hacia el régimen general.
“Hay mucha gente que cuando llega a ese límite prefiere dejar de facturar porque sabe que si continúa pasa a ser responsable inscripto y te matan con las cargas”, sostienen en la administración libertaria.
La tributarista Fernanda Laiún coincidió con el diagnóstico del FMI y cuestionó el diseño del sistema.
“El Monotributo es un sistema que no cierra por ningún lado”, opinó en diálogo con Infobae en Vivo, especialmente por su componente previsional.
Según estimaciones del propio Fondo, una reestructuración tributaria integral podría incrementar la recaudación en un equivalente al 3,3% del PBI, con una parte significativa de esos recursos destinada a las provincias.
Reforma futura y discusión sobre transparencia
El ministro de Economía, Luis Caputo, adelantó recientemente que pretende convocar a los gobernadores para discutir una reforma impositiva más amplia. No obstante, aclaró que ese debate quedaría condicionado a un escenario de crecimiento económico sostenido.
De acuerdo con lo planteado por el funcionario, la eventual eliminación de impuestos considerados distorsivos recién podría discutirse dentro de tres años y bajo un ritmo de expansión anual de entre 6% y 8%.
El Gobierno también rechazó las observaciones del FMI vinculadas a mecanismos de transparencia, conflictos de interés y funcionamiento institucional.
Desde el oficialismo defendieron el esquema actual de presentación de declaraciones juradas y negaron atrasos administrativos.
“El que diga que hay un retraso en la presentación de las declaraciones juradas está equivocado, porque el plazo es hasta el 31 de junio, así que no hay ninguna demora, se está haciendo todo en regla”, argumentaron.
Las fuentes consultadas señalaron además que la prórroga de esos plazos forma parte de una práctica habitual que, aseguran, se repitió bajo distintas administraciones nacionales.
La discusión se produce en medio de la expectativa por la presentación del informe patrimonial del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, denunciado por presunto enriquecimiento ilícito tras conocerse viajes al exterior y adquisiciones inmobiliarias realizadas desde su llegada a la función pública.

