El Gobierno ratificó la reforma de la VTV y rechazó el reclamo

El Gobierno mantiene la reforma de la VTV pese al reclamo de talleres

Control vehicular y VTV en la Argentina

NewsITe

El Gobierno nacional ratificó la reforma del sistema de Verificación Técnica Vehicular (VTV) y desestimó formalmente el reclamo presentado por la Cámara Argentina de Talleres de Revisión Técnica (CATRAI) y casi 30 empresas del sector. La decisión quedó oficializada a través del Decreto 139/2026, publicado este lunes en el Boletín Oficial, y consolida un cambio de reglas en los controles vehiculares en todo el país.

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La norma reafirma los principales ejes de la desregulación impulsada por el Poder Ejecutivo: menos trámites, extensión de los plazos entre revisiones y apertura del mercado para que nuevos actores puedan realizar las inspecciones, como concesionarias, importadores y talleres mecánicos habilitados. El objetivo oficial es reducir costos para los usuarios y aumentar la competencia en un rubro históricamente concentrado.

Entre las modificaciones centrales se establece que los vehículos 0 kilómetro deberán realizar su primera revisión recién a los cinco años del patentamiento, cuando hasta ahora el control era obligatorio a los tres años. Para los autos de hasta diez años de antigüedad, la VTV pasará a ser bianual, en lugar de anual. Además, las autoridades jurisdiccionales ya no podrán fijar cupos de talleres ni imponer tarifas máximas o mínimas, lo que implica el fin de la exclusividad en la prestación.

Argumentos de los talleres y respuesta oficial

Los talleres nucleados en CATRAI cuestionaron que la extensión de los plazos no tendría sustento técnico y advirtieron que habilitar a concesionarias a inspeccionar los mismos vehículos que venden podría derivar en un conflicto de intereses. Según el sector, estas modificaciones afectarían la independencia de los controles y, en consecuencia, la seguridad vial.

Sin embargo, el Ejecutivo rechazó esos planteos. En los considerandos del decreto, el Gobierno sostiene que los vehículos modernos cuentan con mayores estándares y garantías de seguridad, por lo que someterlos a inspecciones tan frecuentes representa, a su entender, una “burocracia innecesaria”. En materia de siniestros viales, cita estudios internacionales que indican que la mayoría de los accidentes se deben a errores humanos —como el consumo de alcohol, el exceso de velocidad o las distracciones— y no principalmente a fallas mecánicas.

Apertura del mercado y estándares internacionales

El texto oficial también hace referencia a las prácticas vigentes en otros países. En particular, menciona que en la Unión Europea no se exige exclusividad para los centros de inspección y que empresas de mantenimiento pueden realizar verificaciones siempre que cumplan con protocolos y controles de calidad definidos por la autoridad competente.

En esa línea, el Gobierno argumenta que la objetividad del sistema se garantiza mediante la fiscalización estatal de los procesos y auditorías periódicas, y no limitando el tipo de prestadores autorizados. Las restricciones al objeto social de los talleres son calificadas como barreras de entrada injustificadas, que terminan reduciendo la oferta y encareciendo el servicio.

Libre negociación de precios y eliminación del ICM

Otro de los pilares de la reforma es la liberalización de tarifas. El Gobierno considera que la libre negociación de precios entre talleres y usuarios es el mecanismo “más eficiente” para asegurar valores competitivos y un servicio de calidad, en lugar de esquemas de precios regulados o fijados por las jurisdicciones.

La medida fue celebrada por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, quien destacó en su cuenta de X que la reforma “va a poner racionalidad y va a permitir que las VTV se hagan en las concesionarias, en cualquier taller habilitado o en los talleres RTO que hoy hacen solo vehículos de carga”, subrayando que, a su juicio, se avanza hacia un sistema similar al de “cualquier país serio del mundo”.

El cambio normativo también eliminó el Informe de Configuración de Modelo (ICM) para vehículos modificados. A partir de ahora, la responsabilidad recaerá directamente en el profesional matriculado que firma la reforma del vehículo. Para el Gobierno, esta simplificación reduce tiempos y costos administrativos. Sturzenegger calificó el antiguo trámite como “un curro” que funcionaba como un “peaje” adicional entre dos instancias oficiales de control.

Con la publicación del decreto, la reforma de la VTV queda firme y abre una nueva etapa en el esquema de revisiones técnicas en la Argentina, con un fuerte énfasis en la desregulación y la competencia, mientras los talleres tradicionales analizan los pasos a seguir frente a un escenario de mayor apertura del mercado.

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