El Tesoro define cómo reunir los dólares para cumplir con el FMI

NewsITe
El Gobierno nacional enfrenta este jueves un vencimiento clave de US$800 millones con el Fondo Monetario Internacional (FMI), en un contexto de fuerte restricción de liquidez en el Tesoro y reservas ajustadas en el Banco Central. El equipo económico debe resolver en las próximas horas de dónde saldrán los dólares para honrar el compromiso sin profundizar las tensiones cambiarias.
De acuerdo con los últimos datos oficiales disponibles al 28 de octubre, los depósitos en moneda extranjera del Tesoro en el Banco Central ascienden a unos US$851 millones. Esto deja un margen operativo exiguo: apenas unos US$51 millones por encima del monto a cancelar, lo que obliga a una ingeniería financiera cuidadosa para no dejar vacías las cuentas en dólares del sector público.
Una de las alternativas sobre la mesa es recurrir a los depósitos en pesos del Tesoro, que suman aproximadamente $8,9 billones. Esos recursos podrían utilizarse para comprar divisas al propio Banco Central. Sin embargo, esta opción implicaría una mayor presión sobre las reservas netas de la autoridad monetaria, en un contexto en el que el mercado sigue de cerca cada movimiento de las cuentas externas del país.
La modalidad elegida para este pago despierta especial atención de cara a los compromisos de deuda que vencen en enero de 2027, cuando el Estado argentino deberá afrontar desembolsos por cerca de US$4.500 millones con bonistas privados. Ese horizonte luce todavía más desafiante: el acceso al financiamiento internacional se mantiene prácticamente cerrado y el riesgo país ronda los 800 puntos básicos, niveles que encarecen o directamente bloquean nuevas emisiones de deuda.
Relación con el FMI y próximos desembolsos
El pago de este jueves se enmarca en la reciente aprobación técnica de la tercera revisión del programa con el FMI por parte del staff del organismo. Ese visto bueno reconoce los avances en el ajuste fiscal y las reformas estructurales impulsadas por el Gobierno, así como la desaceleración de la inflación en los últimos meses.
El Fondo también destacó la acumulación de reservas internacionales por parte del Banco Central, que sumó más de US$16.000 millones en lo que va del año. Este avance fue clave para sostener el programa y mejorar, aunque de manera incipiente, la percepción de los acreedores sobre la capacidad de pago de la Argentina.
No obstante, la liberación del desembolso pendiente de cerca de US$900 millones aún depende de la decisión del Directorio Ejecutivo del FMI, que se espera trate el caso argentino en los primeros días de diciembre. Recién después de esa instancia, el Gobierno podría contar con esos fondos frescos para reforzar las reservas y enfrentar los próximos vencimientos.
En este escenario, analistas del mercado consultados señalan que el cumplimiento del pago de hoy está prácticamente descontado, pero advierten que la cuestión de fondo sigue siendo la misma: cómo sostener el programa financiero de mediano plazo sin acceso fluido al crédito ni margen para nuevas tensiones cambiarias. La manera en que se resuelva este vencimiento servirá como señal para los mercados y para el propio FMI sobre la estrategia oficial en los meses que vienen.

