El Tesoro busca renovar deuda por $14 billones sin captar más dólares

NewsITe
El Gobierno nacional encara este jueves la segunda y última licitación de deuda de agosto con un objetivo central: lograr un rollover de vencimientos por alrededor de $14 billones, sin salir a buscar nueva financiación en moneda extranjera. Para esta operación, el Ministerio de Economía decidió no ofrecer el bono Bonar 2029 (AO29), uno de los títulos en dólares que venía utilizando en llamadas anteriores al mercado.
En cambio, la Secretaría de Finanzas, a cargo de Federico Furiase, presentó un menú concentrado en instrumentos en pesos y en un título dólar linked, todos con vencimientos de corto plazo dentro del actual mandato de Javier Milei. De esta manera, el equipo económico abandona, al menos por ahora, la estrategia de estirar plazos y se concentra en despejar compromisos inmediatos en un contexto financiero todavía volátil.
Se trata, además, de la primera licitación del año en la que no se incluyen bonos en dólares. La decisión se da en un escenario en el que el tipo de cambio mayorista superó por primera vez la barrera de los $1.500 y se ubicó en torno de los $1.511,5, mientras que las tasas en pesos comenzaron a comprimirse. Analistas del mercado señalan que el Gobierno intenta así poner un tope a los rendimientos y al mismo tiempo ofrecer alternativas que sigan el movimiento del dólar sin implicar una nueva emisión de títulos en moneda dura.
Foco en instrumentos de corto plazo y atados al dólar
Desde Portfolio Personal Inversiones (PPI) explicaron que, frente a la resistencia de los inversores a tomar riesgo de duration más larga, resulta lógico que el Tesoro concentre la oferta en vencimientos relativamente cercanos. En este paquete se destaca el bono D30O6, un título dólar linked cuya evolución replica el comportamiento del tipo de cambio mayorista, por lo que la suba de la divisa impacta directamente en el rendimiento de la letra.
El resultado de la licitación permitirá medir el apetito del mercado por este tipo de cobertura cambiaria en un momento de tensión sobre el peso. Si la demanda se concentra en los instrumentos vinculados al dólar, el Gobierno obtendrá una señal clara de la preferencia de los inversores por preservar valor frente a eventuales movimientos del tipo de cambio oficial.
Canje previo con el BCRA para aliviar vencimientos
Como paso previo a la licitación, las Secretarías de Finanzas y de Hacienda dispusieron un canje de títulos con el Banco Central (BCRA) para descomprimir el volumen de vencimientos inmediatos. A través de esta operación, el Tesoro sustituyó una Letra Capitalizable en pesos con vencimiento en agosto de este año (LECAP S31G6) por un Bono Capitalizable con vencimiento en junio de 2027 (BONCAP T30J7), extendiendo así parte de sus obligaciones más allá del corto plazo.
Para instrumentar este canje, se amplió la emisión del BONCAP T30J7 en hasta $1,5 billones de valor nominal original. De esta forma, el Estado busca ordenar el perfil de vencimientos, ganar algo de aire financiero y reducir la presión concentrada en las licitaciones de los próximos meses, sin resignar el objetivo de mantener ancladas las expectativas en torno al programa de consolidación fiscal.
El menú completo de instrumentos ofrecidos
- Letra del Tesoro Nacional capitalizable en pesos con vencimiento el 30 de noviembre de 2026 (S30N6, reapertura).
- Letra del Tesoro Nacional capitalizable en pesos con vencimiento el 29 de enero de 2027 (nueva emisión).
- Bono del Tesoro Nacional capitalizable en pesos con vencimiento el 31 de mayo de 2027 (T31Y7, reapertura).
- Letra del Tesoro Nacional ajustada por CER a descuento con vencimiento el 29 de enero de 2027 (X29E7, reapertura).
- Letra del Tesoro Nacional vinculada al dólar, cero cupón, con vencimiento el 30 de octubre de 2026 (D30O6, reapertura).
“En un contexto de tasas en pesos a la baja y tipo de cambio mayorista superando los $1.500, el Tesoro elige concentrarse en instrumentos de corto plazo y cobertura cambiaria para asegurar el rollover de su deuda en moneda local”, sintetizan en la City.
El desempeño de esta licitación será clave para evaluar la capacidad del Gobierno de seguir refinanciando su deuda en pesos sin recurrir a nuevos compromisos en dólares, y para medir hasta qué punto el mercado convalida la estrategia oficial de combinar ajuste fiscal, contención de tasas y mayor protagonismo de los instrumentos atados a la evolución del tipo de cambio.

