El Gobierno oficializó la privatización de Belgrano Cargas con el Decreto 67/2025, marcando el fin de su gestión estatal y su fragmentación.

El gobierno de Javier Milei oficializó la privatización total de Belgrano Cargas y Logística S.A. con la publicación del Decreto 67/2025 en el Boletín Oficial. La medida forma parte del plan de desregulación y ajuste fiscal impulsado por la administración nacional. La decisión establece la fragmentación de la empresa y la liquidación de sus activos a través de remates y concesiones.
El gobierno dejará de gestionar los servicios ferroviarios de carga, junto con la infraestructura asociada. La normativa prevé la venta del material rodante, la concesión de vías y talleres, y la liquidación definitiva de la empresa. Sin embargo, los terrenos y las vías continuarán siendo propiedad del Estado, ya que revertirán al mismo al finalizar la concesión.
Creada en 2013 bajo la presidencia de Cristina Kirchner, Belgrano Cargas y Logística S.A. integró las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza. Su objetivo fue revitalizar el transporte ferroviario de carga y mejorar la conectividad productiva del país.
Pese a dificultades económicas, en el primer semestre de 2024, la empresa redujo su déficit e incrementó un 6% sus ingresos en dólares, con una baja del 29% en costos operativos.
Según sindicatos ferroviarios y analistas en transporte, la privatización podría derivar en reducción de personal, aumento de tarifas y menor mantenimiento de la infraestructura. Estas consecuencias afectarían la competitividad de las economías regionales, ya que la red del Belgrano Cargas atraviesa 17 provincias y transporta principalmente granos hacia los puertos de exportación. Expertos advierten que el desmembramiento ferroviario podría encarecer el transporte para los productores alejados de los centros de consumo.
El decreto: desguace y privatización total
El Decreto 67/2025 establece un esquema de privatización basado en la disolución de las unidades de negocio. Según la normativa:
- El material rodante será subastado en remates públicos.
- Las vías y terrenos aledaños serán concesionados a operadores privados mediante obra pública.
- Los talleres ferroviarios serán otorgados bajo el mismo esquema.
- La empresa será liquidada al finalizar el proceso.
El Ministerio de Economía, con apoyo de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas, llevará adelante la privatización. A diferencia de procesos previos, no se contemplan beneficios ni planes de propiedad participada para los empleados.
Los argumentos del Gobierno y las críticas al proceso
El Ejecutivo justificó la privatización argumentando que Belgrano Cargas opera con un déficit estructural. Según el vocero presidencial, Manuel Adorni, “sin la intromisión del Estado, la competitividad y eficiencia aumentarán”. Además, destacó que la distancia media transportada sigue siendo de 500 km, la misma de hace 50 años.
No obstante, sectores críticos cuestionan la falta de garantías para la continuidad del servicio en regiones dependientes del ferrocarril. La red del Belgrano Cargas atraviesa 17 provincias y transporta principalmente granos hacia los puertos de exportación. Expertos advierten que el desmembramiento ferroviario podría encarecer el transporte para los productores alejados de los centros de consumo.
Fragmentación y concesiones
El plan de privatización prevé dividir la empresa en siete concesiones:
- Una concesión para las vías con derecho a cobro de peaje.
- Dos concesiones para locomotoras y su personal.
- Dos concesiones para vagones.
- Dos concesiones para talleres y operación.
El esquema de “infraestructura de acceso abierto” permitirá que cualquier operador privado use las vías, buscando evitar monopolios. Sin embargo, especialistas advierten que la falta de regulación podría favorecer la concentración del mercado en grandes empresas, dejando en desventaja a actores menores.

