La Subsecretaría de Derechos Humanos dejará el predio de la ex ESMA

NewsITe
El Gobierno nacional resolvió trasladar la Subsecretaría de Derechos Humanos desde su histórica sede en el predio de la ex ESMA al edificio que ocupó el ex Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad, en el barrio de San Telmo. La mudanza se concretaría en marzo, según anticipan fuentes oficiales, y supone un cambio de fuerte carga política e institucional en la antesala de un nuevo aniversario del golpe de Estado de 1976.
El inmueble al que se trasladará el organismo está ubicado en Cochabamba 54. Fue sede del ministerio creado en 2020 durante la gestión de Alberto Fernández y funcionó allí hasta febrero de 2024, cuando el presidente Javier Milei dispuso su reducción a rango de subsecretaría y ordenó el desalojo del edificio, que se encontraba en obra y presentaba problemas edilicios. Desde entonces, el Gobierno fue reordenando competencias y destinos de las distintas áreas vinculadas a derechos y políticas de género.
En 2025 ese edificio, al igual que la actual Subsecretaría de Derechos Humanos, pasó a depender del Ministerio de Justicia que conduce Mariano Cúneo Libarona. Las remodelaciones continuaron durante los últimos meses con el objetivo de adecuar las instalaciones para el desembarco de los funcionarios y equipos técnicos del área de Derechos Humanos, que ahora concentrarán su labor en esa nueva sede administrativa.
La decisión se conoce en un contexto particularmente sensible: en marzo se conmemora un nuevo aniversario del golpe de Estado de 1976, y este año se recordará el 50.º aniversario del inicio de la última dictadura cívico-militar. Organismos como Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, junto con organizaciones de derechos humanos, preparan marchas y actos en todo el país, muchas de ellas en abierto contraste con la política del actual Gobierno.
Cambios en la política de Derechos Humanos
El traslado de la Subsecretaría se enmarca en una serie de reestructuraciones internas. En diciembre pasado, el Poder Ejecutivo aceptó la renuncia de Alberto Baños como titular del área y designó en su lugar a Joaquín Mogaburu. La nueva conducción viene impulsando una revisión del funcionamiento del organismo, en línea con la orientación general del Gobierno de Milei de achicar estructuras y redefinir prioridades presupuestarias.
Inicialmente, el Poder Ejecutivo había dejado trascender en 2024 que el edificio de Cochabamba 54 podría ser vendido a través de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE). Sin embargo, esa iniciativa no avanzó y, de confirmarse la mudanza a ese inmueble, el proyecto de venta quedaría definitivamente sin efecto. El cambio de destino consolida al edificio como un polo administrativo clave dentro de la órbita de Justicia.
En paralelo, en el predio de la ex ESMA —un espacio de alrededor de 17 hectáreas considerado emblemático para la memoria, la verdad y la justicia— seguirán funcionando el Archivo Nacional de la Memoria, el Museo Sitio de Memoria ESMA y el Espacio para la Memoria, la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos, entre otras instituciones. De este modo, el tránsito de la Subsecretaría no implica el cierre de las actividades vinculadas a la preservación de la memoria sobre el terrorismo de Estado.
- La Subsecretaría de Derechos Humanos dejará el predio de la ex ESMA en marzo.
- Su nueva sede será el edificio de Cochabamba 54, ex Ministerio de las Mujeres.
- El inmueble seguirá bajo la órbita del Ministerio de Justicia.
El traslado se produce en la antesala del 50.º aniversario del golpe de Estado de 1976, en un contexto de tensión entre el Gobierno y organismos de derechos humanos.
Con el nuevo esquema, el Ejecutivo busca concentrar las estructuras administrativas de Derechos Humanos bajo el paraguas del Ministerio de Justicia, a la vez que mantiene el predio de la ex ESMA como un espacio dedicado a la memoria y la reflexión sobre los crímenes de la dictadura. El impacto político y simbólico de esta decisión será puesto a prueba en las próximas semanas, cuando las distintas organizaciones salgan a las calles para conmemorar un nuevo 24 de marzo.

