El vocero presidencial, Adrián Ravier, sostuvo que el incremento del indicador financiero por encima de los 800 puntos es transitorio y no afecta directamente a la población. También afirmó que están garantizados los fondos para afrontar los vencimientos de deuda de 2026 y 2027.

En medio de la incertidumbre financiera y con el riesgo país nuevamente por encima de los 800 puntos básicos, el Gobierno nacional buscó transmitir tranquilidad sobre la capacidad de Argentina para afrontar sus compromisos de deuda. El vocero presidencial, Adrián Ravier, descartó una cesación de pagos durante la gestión de Javier Milei. También relativizó las consecuencias inmediatas que tiene el aumento del indicador sobre la economía cotidiana de los argentinos.
Durante su conferencia de prensa de este martes en la Casa Rosada, el funcionario defendió el programa económico y sostuvo que las necesidades de financiamiento para los próximos dos años están cubiertas. Sus declaraciones se produjeron en un contexto de mayor incertidumbre en los mercados internacionales, atravesados por las elecciones legislativas de Estados Unidos y las tensiones geopolíticas.
“Argentina no va a caer en default mientras Javier Milei sea presidente”, afirmó Ravier. Para respaldar esa posición, destacó el programa financiero diseñado por el ministro de Economía, Luis Caputo, junto con el Banco Central y la Secretaría de Finanzas. Según explicó, el Gobierno tiene garantizados los recursos necesarios para afrontar los pagos de deuda e intereses correspondientes a 2026 y 2027.
El riesgo país superó los 800 puntos y el Gobierno relativizó su impacto
Uno de los principales temas de la conferencia fue el aumento del riesgo país. Este indicador, elaborado por el banco J.P. Morgan, refleja el rendimiento adicional que exigen los inversores para financiar al Estado argentino frente a los bonos del Tesoro estadounidense. Cuando sube, aumenta la percepción de riesgo y se encarece el acceso al crédito internacional.
Ravier consideró que el incremento responde principalmente a factores externos. También reconoció que Argentina resulta más vulnerable que otros países de la región debido a sus antecedentes de crisis económicas y cesaciones de pagos. Sin embargo, aseguró que la situación es transitoria y no responde a un deterioro del programa económico.
En ese sentido, sostuvo que el Gobierno sigue con atención la evolución del indicador, pero descartó consecuencias inmediatas sobre la población. “No lo vemos como algo que esté alterando a la gente de a pie”, expresó. De todos modos, admitió que el aumento genera preocupación por sus efectos sobre las futuras operaciones de financiamiento.
Aunque el impacto no siempre llega de manera directa a los hogares, un riesgo país elevado puede dificultar el acceso al crédito, encarecer el financiamiento y desalentar inversiones. Por eso, su evolución sigue siendo una variable importante para las perspectivas económicas.
El Gobierno asegura que tiene cubiertos los vencimientos de deuda
El vocero presidencial sostuvo que el equilibrio fiscal, la compra de reservas internacionales y la reducción de los pasivos remunerados del Banco Central permiten afrontar un escenario internacional adverso. Según explicó, estas condiciones ofrecen mayor estabilidad frente a posibles turbulencias financieras.
Entre los factores externos que afectan a los mercados mencionó las tensiones en Medio Oriente, el encarecimiento del petróleo y las tasas de interés internacionales. Ravier señaló que estas variables provocaron movimientos negativos en distintos países, aunque sus consecuencias fueron más pronunciadas en Argentina debido a su historial financiero.
El funcionario también defendió las perspectivas de crecimiento para 2026. Si bien admitió que podrían registrarse uno o dos trimestres de contracción económica, aseguró que el resultado anual será positivo. Además, destacó el superávit energético y el dinamismo exportador como dos factores que contribuyen a sostener la actividad.
Sin embargo, las afirmaciones oficiales no eliminan las dudas que persisten entre los inversores. La evolución de las reservas, las necesidades de refinanciamiento y las condiciones de acceso a los mercados seguirán siendo determinantes para evaluar la capacidad de pago del país.
Las elecciones en Estados Unidos y sus posibles consecuencias
La conferencia también estuvo atravesada por las elecciones legislativas estadounidenses. La estrecha relación política entre Javier Milei y Donald Trump generó interrogantes sobre las consecuencias de un eventual resultado adverso para el Partido Republicano, especialmente por sus posibles efectos sobre el respaldo financiero y diplomático de Washington.
Ravier reconoció que todavía existe incertidumbre sobre la posibilidad de que los republicanos conserven el control del Senado. Sin embargo, sostuvo que Argentina cuenta con una estrategia económica que no depende de los resultados electorales estadounidenses.
“Hemos hecho todo en materia macroeconómica para que la solidez macro no dependa de una elección legislativa en los Estados Unidos”, aseguró. También remarcó que el alineamiento con Washington forma parte de una política de Estado y no está condicionado por la composición del Congreso ni por quién ocupe la presidencia estadounidense.
De esta manera, el Gobierno buscó transmitir confianza frente a la volatilidad financiera internacional. Mientras tanto, los mercados mantienen la atención sobre la evolución del riesgo país y la capacidad argentina para afrontar sus compromisos en dólares durante los próximos años.

