Caputo presentó en Casa Rosada el proyecto de Inocencia Fiscal

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El Gobierno nacional presentó este lunes en Buenos Aires el nuevo proyecto de Ley de Inocencia Fiscal, una iniciativa que busca incentivar a los ahorristas a declarar y formalizar los llamados “dólares del colchón”. La propuesta será enviada al Congreso en las próximas horas y forma parte de la estrategia oficial para ampliar la base tributaria y sumar reservas al sistema financiero.
La exposición estuvo encabezada por el ministro de Economía, Luis Caputo, y la secretaria Legal y Técnica de la Presidencia, María Ibarzabal Murphy. Ambos funcionarios estuvieron acompañados por contadores y especialistas en materia tributaria, quienes acercaron sugerencias técnicas respecto de la norma aprobada en diciembre pasado y que ahora el Poder Ejecutivo pretende modificar y reforzar.
Caputo explicó que el objetivo central del proyecto es generar un marco atractivo y previsible para que los contribuyentes que mantienen ahorros en el exterior o fuera del sistema bancario puedan blanquearlos con condiciones más convenientes. Según estimaciones del Banco Central que citó el ministro, en la Argentina habría alrededor de US$ 170.000 millones en manos de particulares, fuera del circuito financiero formal.
“Hay más de cuatro veces la cantidad de depósitos en dólares metidos en el colchón. Tampoco nos sirve como país que estén debajo del colchón. Necesitamos que la economía crezca y necesitamos recaudar más”, remarcó el titular del Palacio de Hacienda al justificar la importancia de la nueva ley para el plan económico oficial.
Claves del proyecto y su impacto económico
Si bien los detalles finos se conocerán cuando el texto ingrese formalmente al Congreso, en el Gobierno destacan que la nueva Ley de Inocencia Fiscal buscará mejorar la adhesión de contribuyentes en comparación con la normativa vigente. Para ello se analiza un esquema de alícuotas escalonadas, plazos acotados y beneficios para quienes ingresen primero al régimen.
En términos macroeconómicos, la Administración apunta a que una porción significativa de esos fondos se canalice hacia el sistema financiero local, lo que podría traducirse en mayor disponibilidad de crédito para empresas y familias, además de un refuerzo para las reservas internacionales. Al mismo tiempo, el blanqueo permitiría incrementar la recaudación impositiva en el corto plazo, un aspecto clave en el marco del programa de ordenamiento fiscal.
- Regularización de ahorros no declarados, en especial en moneda extranjera.
- Posibilidad de ampliar la recaudación sin subir impuestos generales.
- Potencial fortalecimiento del sistema bancario y de las reservas.
- Incentivos temporales para fomentar la adhesión temprana.
Debate político y próximos pasos en el Congreso
El proyecto será girado al Poder Legislativo para su tratamiento en las próximas sesiones. Allí se abrirá un nuevo debate entre los distintos bloques políticos, que ya anticipan posiciones encontradas frente a la herramienta del blanqueo. Mientras el oficialismo la considera una vía necesaria para sincerar la economía, sectores de la oposición advierten sobre el riesgo de reiterar beneficios para quienes no cumplieron con sus obligaciones fiscales en el pasado.
Las comisiones de Economía y Presupuesto de ambas cámaras serán las encargadas de analizar el articulado, convocar a especialistas y eventualmente incorporar modificaciones. Hasta tanto no se apruebe la nueva norma, seguirá vigente el esquema sancionado a fines del año pasado, aunque el Gobierno confía en alcanzar consensos para actualizarlo.
“Necesitamos que estos dólares vuelvan a la economía real y al sistema financiero, porque son recursos que pueden traducirse en inversión, empleo y crecimiento”, sostuvo Caputo durante la presentación.
Con el envío del proyecto de Inocencia Fiscal, la Casa Rosada busca sumar una herramienta más para estabilizar la macroeconomía y avanzar en el proceso de normalización financiera. El desenlace dependerá ahora de la negociación política en el Congreso y de la respuesta de los ahorristas que, por el momento, siguen prefiriendo guardar sus dólares fuera del radar del Estado.

