El Ejecutivo busca desactivar el conflicto con las empresas de transporte

NewsITe
El Gobierno nacional confirmó que esta semana transferirá fondos a las empresas de transporte automotor de pasajeros del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), con el objetivo de saldar deudas acumuladas y normalizar el servicio de colectivos que en los últimos días se vio resentido por la reducción de frecuencias.
La decisión fue comunicada tras una reunión entre funcionarios del equipo económico y representantes de las principales cámaras empresarias del sector, en un contexto de fuerte malestar por los retrasos en el giro de subsidios. Esa demora derivó en menos unidades en la calle, esperas prolongadas y complicaciones diarias para miles de usuarios de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense.
Según se informó oficialmente, las remesas serán acreditadas durante la semana en curso y estarán destinadas a ordenar las cuentas de las empresas y a recomponer los cuadros de funcionamiento del sistema, con la expectativa de que se restituyan paulatinamente las frecuencias habituales en los recorridos más afectados.
Reunión con Transporte y plan para reorganizar el sistema
Del encuentro participaron el titular de la Secretaría de Coordinación de Infraestructura, Carlos Frugoni; el secretario de Transporte de la Nación, Fernando Herrmann; y el subsecretario de Transporte Automotor, Fernando Cortés. Por el lado empresario asistieron, entre otros, Luciano Fusaro y Oscar Álvarez (AAETA), Roberto Rodríguez (CTPBA), Daniel De Ingeniis (CETUBA) y Daniel Tenisci (CEAP).
Desde la Secretaría de Transporte se presentó un plan de acción con lineamientos técnicos y económicos para avanzar, en el corto plazo, en la reorganización del sistema de colectivos del AMBA. El foco está puesto en mejorar la eficiencia del servicio y garantizar una oferta de transporte acorde con la demanda real de los usuarios.
- Revisión de variables de costos y estructura operativa de las empresas.
- Propuestas para reducir gastos y optimizar recorridos según la utilización efectiva.
- Desarrollo de herramientas para transparentar la asignación de recursos.
- Objetivo de estabilizar frecuencias y calidad de servicio en horarios pico.
“Durante la reunión se analizaron distintas variables técnicas y económicas, con el propósito de mejorar el funcionamiento general del sistema y garantizar un nivel de servicio acorde a la demanda de los usuarios”, señalaron desde la Secretaría de Transporte.
Mesas técnicas y próximos pasos
En el marco de la negociación entre el Estado y las cámaras empresarias, ya se había acordado la conformación de mesas técnicas de trabajo para mantener un canal de diálogo permanente. La reunión de esta semana se inscribe en ese esquema y, según destacaron fuentes oficiales, busca dejar claro el compromiso del Estado nacional con la continuidad del servicio y la búsqueda de soluciones de mediano plazo.
Además del giro de fondos inmediato, se resolvió concretar un nuevo encuentro en un plazo máximo de quince días, en las mismas condiciones, para evaluar el impacto de las medidas, monitorear la evolución de las frecuencias y ajustar el plan de reorganización del sistema de colectivos del AMBA.
Con estas definiciones, el Gobierno intenta descomprimir la tensión con las empresas y aliviar el impacto que la crisis del transporte viene generando en la vida cotidiana de millones de pasajeros que dependen del colectivo como principal medio de movilidad en la región metropolitana.

