La Casa Rosada reordenó su estrategia política en medio de la investigación por presunto enriquecimiento ilícito que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. El oficialismo busca sostener apoyos entre gobernadores y aliados parlamentarios para evitar una avanzada opositora en el Congreso.

El Gobierno nacional decidió poner en pausa la búsqueda de consensos para sus principales proyectos legislativos y concentrar sus esfuerzos en contener el impacto político de la situación que atraviesa el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. La investigación por presunto enriquecimiento ilícito que involucra al funcionario alteró la hoja de ruta parlamentaria del oficialismo y encendió señales de alerta en la Casa Rosada.
Según pudo reconstruir DIARIO EL NORTE a partir de fuentes parlamentarias y gubernamentales, las negociaciones quedaron en manos de un grupo de dirigentes integrado por Patricia Bullrich, Diego Santilli e Ignacio Devitt. El objetivo es sostener los respaldos políticos necesarios para impedir que prospere un pedido de interpelación contra Adorni y preservar la estabilidad legislativa del Gobierno.
Gobernadores en el centro de las negociaciones
En paralelo a la crisis política, el Ejecutivo mantiene abierta la discusión sobre la reforma electoral que impulsa el presidente Javier Milei. El proyecto contempla, entre otros puntos, la eliminación de las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO).
Sin embargo, detrás de esa agenda institucional aparece una necesidad más urgente: medir el nivel de apoyo con el que cuenta La Libertad Avanza para afrontar una eventual ofensiva opositora en el Congreso.
En ese marco, Diego Santilli retomó una ronda de reuniones con mandatarios provinciales. El primero en pasar por el Ministerio del Interior fue el gobernador de Chaco, Leandro Zdero, uno de los dirigentes más cercanos a la Casa Rosada. Según trascendió, el mandatario ratificó su respaldo a la reforma electoral, aunque todavía persisten dudas sobre el comportamiento que podrían adoptar distintos sectores ante una eventual votación vinculada al caso Adorni.
Dudas sobre los respaldos parlamentarios
La agenda oficial continuará con encuentros junto a los gobernadores Marcelo Orrego, de San Juan, y Gustavo Melella, de Tierra del Fuego. El Gobierno busca fortalecer vínculos en un contexto atravesado por tensiones entre la Nación y las provincias por cuestiones presupuestarias y de gestión.
Mientras tanto, en el Congreso la situación permanece abierta. Aunque en La Libertad Avanza aseguran contar con herramientas para bloquear el pedido de interpelación, tanto dirigentes del PRO como de la UCR evitan anticipar una posición definitiva y mantienen abiertas distintas alternativas.
La cautela de los bloques aliados responde, en parte, a los pedidos internos para que el oficialismo brinde mayores explicaciones sobre la situación patrimonial del jefe de Gabinete y el avance de la investigación judicial.
Una sesión rodeada de incertidumbre
La reforma electoral y la eliminación de las PASO continúan funcionando como el marco formal de las conversaciones entre el Gobierno y los distintos actores políticos. Sin embargo, la necesidad de sostener apoyos frente al caso Adorni se convirtió en la principal prioridad de la Casa Rosada.
“Tienen que entender que el Presidente banca, que esto va a pasar y todo volverá a la normalidad”, confió a este medio un integrante de la mesa política del Gobierno, que relativizó el impacto de la causa judicial y apostó a una rápida desactivación del conflicto.
En ese escenario, la posibilidad de avanzar con una sesión legislativa durante los próximos días permanece bajo análisis. El oficialismo todavía no logra garantizar acuerdos sólidos ni asegurar el quórum necesario para avanzar con su agenda parlamentaria.
Por ahora, el futuro político inmediato de Manuel Adorni aparece ligado a la capacidad del Gobierno para preservar sus alianzas y contener una oposición que busca llevar el debate al recinto.

