El Garrahan, de foco de conflicto a emblema de gestión para el Gobierno

NewsITe
Tras casi dos años de tensiones gremiales, denuncias por salarios y reclamos por condiciones laborales, el Gobierno nacional decidió blindar la gestión del Hospital de Pediatría Garrahan y lo muestra hoy como uno de sus principales logros sanitarios desde la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada.
Con una batería de inversiones, renovación tecnológica y obras de infraestructura, la administración nacional busca dejar atrás el escenario de conflicto sindical que tuvo al centro de salud pediátrico en el centro de la polémica. En ese contexto, el oficialismo proyecta incluso la presencia del Presidente en la próxima inauguración del helipuerto del hospital, siempre que la agenda presidencial lo permita.
De acuerdo con fuentes oficiales, el Garrahan concretó una renovación total de sus mesas quirúrgicas eléctricas: se incorporaron 18 equipos nuevos, con una inversión de $2.597.121.000. Estas mesas, ahora presentes en todos los quirófanos, cuentan con control remoto, mayor ergonomía y precisión en el posicionamiento de los pacientes, lo que apunta a optimizar la seguridad y la eficiencia durante las cirugías.
La modernización también alcanzó a la aparatología de rayos X. El hospital sumó cinco arcos en C de alta definición, tras una inversión de $1.546.039.687. Con esta compra, no solo se reemplazaron equipos con más de 15 años de antigüedad, sino que se amplió la capacidad operativa de cinco a siete unidades en el área quirúrgica, lo que permitiría reducir los tiempos de espera para intervenciones complejas.
Obras, tecnología de punta y nuevos hitos médicos
Los nuevos equipos de imagen ofrecen imágenes en tiempo real y de alta definición, lo que mejora la precisión de los procedimientos y reduce la exposición de los pacientes a la radiación, destacaron funcionarios consultados. En paralelo, se incorporó un microscopio quirúrgico oftalmológico valuado en $457.929.028, que abre la puerta a prácticas que hasta ahora no se realizaban en ningún hospital público del país.
En materia edilicia, se encuentra en marcha la construcción de una nueva área de internación bajo estándares modernos, un sector específico para estudios del sueño, una farmacia estéril y la reactivación de las obras del área de Trasplante de Médula Ósea. Además, se ejecutan refacciones en los espacios de descanso para médicos de guardia, residentes y personal de enfermería, con el objetivo de mejorar las condiciones laborales y de permanencia del equipo de salud.
Desde la gestión de Milei también ponen el foco en los avances médicos alcanzados por el plantel profesional del Garrahan, al que describen como referente en medicina pediátrica de alta complejidad. Entre los hitos recientes, señalan el primer trasplante renal doble simultáneo a gemelas a partir de un mismo donante, un procedimiento que consolida la experiencia del hospital en trasplantes infantiles.
Asimismo, se realizó por primera vez en la institución una transfusión intrauterina a un bebé con anemia fetal severa, incorporando una nueva alternativa terapéutica para casos de alto riesgo y reforzando el rol del hospital como centro de referencia para patologías complejas.
“Nuevo Garrahan” y mejora salarial para cerrar la puja gremial
En paralelo a la renovación tecnológica, el Gobierno anticipó que en los próximos meses se inaugurarán las primeras etapas del denominado “Nuevo Garrahan”, un proyecto que incluye la puesta en funcionamiento de un Acelerador Lineal de última generación en el marco del Plan Nacional de Medicina Nuclear. La apuesta oficial es que esta incorporación transforme el abordaje de pacientes pediátricos con patologías oncológicas, ampliando las posibilidades de tratamiento en el sistema público.
En el plano laboral, desde la Casa Rosada resaltan el “aumento salarial histórico del 88% en 2025” para el personal del hospital como uno de los factores que permitió descomprimir la disputa con los gremios, junto con las mejoras edilicias e inversiones en equipamiento. También subrayan la renovación de camas hospitalarias que llevaban 38 años en uso: se sumaron 310 camas de fabricación japonesa, de última generación, destinadas a optimizar el confort y la seguridad de los pacientes pediátricos.
Con obras, aumento salarial y equipamiento de alta complejidad, el Gobierno busca convertir al Garrahan en vidriera de su política sanitaria y dejar atrás la etapa de conflicto gremial.
Con estas medidas, el oficialismo intenta reposicionar al Garrahan como símbolo de gestión y eficiencia en el sistema público de salud, al tiempo que apuesta a que los avances tecnológicos y salariales funcionen como antídoto frente a las críticas por supuesto ajuste en el sector.

