Mantendrá la especificidad técnica en material de fiscalización y control, y fueron derogadas las misiones relativas a la prevención de la violencia armada y a la formulación de políticas.

El Gobierno de Javier Milei dio un nuevo paso en la desregulación del mercado legal de armas en Argentina. Bajo las facultades delegadas y mediante el Decreto 445/2025, el Ejecutivo puso fin a diez años de la legislación vigente y restituyó el Registro Nacional de Armas (Renar), un organismo creado hace medio siglo, que reemplaza a la Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMaC).
La medida, publicada en el Boletín Oficial, establece que el Renar funcionará como organismo desconcentrado bajo la órbita del Ministerio de Seguridad, encabezado por Patricia Bullrich. Este cambio se enmarca en la reestructuración impulsada por la Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos (Ley 27.742), que dispone modificaciones en el funcionamiento de la ANMaC y del Renar.
El Renar, creado en 1975 como autoridad de aplicación de la Ley Nacional de Armas y Explosivos 20.429, mantendrá su rol de fiscalización y control de la tenencia, uso y comercio de armas y explosivos por parte de ciudadanos y comercios habilitados. Sin embargo, pierde las funciones de la ANMaC vinculadas al desarrollo de políticas de prevención de la violencia armada y de cooperación en política criminal.
Como parte de esta reforma, el Fondo de Promoción de las Políticas de Prevención de la Violencia Armada (FPVA) se disuelve. El financiamiento de esas políticas pasará a depender de los recursos del Ministerio de Seguridad.
El decreto también simplifica los trámites de tenencia de armas, eliminando la reinscripción anual y el pago de la tasa ante la ANMaC para Legítimos Usuarios Comerciales, Colectivos, Cinegéticos y Entidades de Tiro. El destino del personal, los bienes de la ex ANMaC y la posible transferencia de competencias a las provincias o a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires serán definidos en la reglamentación de la norma.

