Tensión entre el Gobierno y el PRO por la interpelación a Manuel Adorni

En la previa de una nueva sesión del Senado, la Casa Rosada se muestra convencida de que el PRO no logrará reunir los votos necesarios para tratar sobre tablas el pedido de interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, impulsado a partir de las dudas sobre el incremento de su patrimonio. El oficialismo da por descontado que la movida de sus aliados no tendrá los dos tercios reglamentarios para prosperar.
La iniciativa fue adelantada por el presidente del bloque PRO en la Cámara alta, Martín Goerling, quien anunció que reclamará la presencia de Adorni el 2 de julio para que brinde explicaciones ante el Congreso. Sin embargo, en el Gobierno señalan que el andamiaje parlamentario de La Libertad Avanza y sus aliados será suficiente para bloquear la discusión en el recinto.
De acuerdo con el poroteo que manejan en Balcarce 50, el oficialismo cuenta con 21 senadores propios, más el respaldo de al menos cuatro legisladores radicales, dos representantes de Misiones y uno del espacio Provincia Unidos. Esa combinación le permitiría cerrar el paso a la interpelación y exhibir cohesión política en un contexto de alta tensión con parte de sus socios.
La Ley de Propiedad Privada y el rol de Federico Sturzenegger
Mientras se define el futuro del pedido contra Adorni, el Gobierno se muestra optimista respecto de la aprobación de la llamada Ley de Propiedad Privada, un proyecto elaborado por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger. La iniciativa, que sufrió postergaciones y generó debates dentro del propio oficialismo, es presentada como una pieza clave del programa libertario para reforzar la seguridad jurídica y desalentar tomas y usurpaciones.
“Debería salir porque tenemos los votos”, confió un funcionario con acceso directo al esquema de recuento de voluntades en la Cámara alta. En la Casa Rosada consideran que la sanción de esta norma funcionaría como una señal hacia los mercados y como un refuerzo del discurso de defensa de la propiedad privada que caracteriza al gobierno de Javier Milei.
Cruces con Patricia Bullrich y el desgaste de la alianza
El escenario parlamentario se ve atravesado por un clima de fricción entre el oficialismo y la senadora Patricia Bullrich, figura central del espacio que respaldó la llegada de Milei al poder. En los últimos días se reavivaron los cortocircuitos luego de que Bullrich anunciara la suspensión del informe de gestión que Adorni debía brindar el 2 de julio, versión que fue desmentida minutos después por el propio jefe de Gabinete.
Desde el entorno de la senadora apuntaron contra el funcionario, al sostener que intentó sacar el tema de la agenda. Allegados a Adorni, investigado por presunto enriquecimiento ilícito, relativizaron el cruce y aseguraron que su mensaje en la red X no buscó contradecir a Bullrich, sino evitar quedar como responsable de una maniobra política. En la Casa Rosada buscan bajar el tono de la disputa, pero el episodio expone las tensiones internas de la coalición que sostiene al Gobierno en el Parlamento.
En este contexto, la sesión del Senado se perfila como un nuevo test para medir la fortaleza de los acuerdos del Gobierno con sus aliados y la capacidad del oficialismo para ordenar una mayoría circunstancial en temas sensibles, mientras la figura de Adorni permanece en el centro de la escena política.

