El Gobierno se aferra a Adorni en medio de fuertes presiones políticas

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En la Casa Rosada aseguran que, pese a las crecientes presiones de bloques aliados y de la oposición, no está en discusión una renuncia ni un pedido de licencia del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, investigado por presunto enriquecimiento ilícito. En el entorno del ministro coordinador sostienen que la controversia se irá desinflando y que el Presidente mantiene su respaldo político.
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Fuentes cercanas al funcionario señalan que el oficialismo apuesta a “aguantar el temporal” y a dejar que la Justicia avance. “Están tirando todo al asador, pero no hay nada. El Presidente banca y esto va a pasar; todo volverá a la normalidad con los cambios que haya que hacer”, confió a Noticias Argentinas una voz de primera línea del equipo de Adorni, que busca transmitir calma hacia adentro del Gobierno.
Mientras tanto, el jefe de Gabinete concentra su actividad en la elaboración del informe de gestión que presentará el jueves 2 de julio en el Senado. Esa exposición, prevista en el marco de la obligación constitucional de rendir cuentas ante el Congreso, se transformó en una pieza clave de la estrategia oficial para descomprimir el clima político y frenar el intento opositor de interpelarlo en una sesión especial.
Estrategia oficial y tensiones con aliados
En las últimas horas, bloques aliados como el PRO y la UCR se sumaron al reclamo de la oposición para que Adorni brinde explicaciones específicas por las denuncias de enriquecimiento ilícito. El oficialismo, sin embargo, confía en que la confirmación de la presentación en la Cámara Alta alcance para neutralizar esa avanzada y posponer cualquier definición drástica.
Incluso en Balcarce 50 conviven dos miradas: una parte del círculo presidencial se muestra optimista respecto del desenlace, mientras otra admite el desgaste que provoca un caso con alto impacto mediático y fuerte repercusión en redes sociales. Algunos legisladores consultados sostienen que, aun con el atractivo del Mundial 2026 en el horizonte, el expediente que involucra a Adorni seguirá en el centro de la agenda pública.
En paralelo, figuras de la mesa política del Gobierno, entre ellas el ministro del Interior, Diego Santilli; la senadora Patricia Bullrich; y el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, trabajan para desactivar la sesión impulsada por sectores críticos. El objetivo es evitar una foto de debilidad parlamentaria en un momento en que la Casa Rosada intenta consolidar acuerdos legislativos clave.
Redes, silencio presidencial y expectativas en la Justicia
En medio de versiones sobre una posible salida anticipada, Adorni reapareció esta mañana en redes sociales con un anuncio del Ministerio de Salud, en un gesto destinado a mostrar normalidad en su agenda y a dejar en claro que continúa en funciones. La comunicación digital, una de las herramientas preferidas del Gobierno, volvió a ser utilizada como señal política hacia propios y extraños.
El presidente Javier Milei, por su parte, se mantiene sin actividad pública ni declaraciones sobre el caso, aunque en su entorno ratifican que viajará a Rosario el próximo sábado acompañado por el jefe de Gabinete, una postal que en el oficialismo leen como un gesto explícito de respaldo.
“Con el tiempo saldrá fortalecido”, deslizan en la Jefatura de Gabinete, donde confían en un fallo favorable de la Justicia y en que el desgaste actual pueda traducirse, más adelante, en una ratificación política del ministro coordinador.
Por ahora, el Gobierno elige cerrar filas. Entre negociaciones parlamentarias, operación política y expectativa judicial, el caso Adorni se consolida como una de las pruebas más delicadas para la gestión Milei, que busca sostener a uno de sus hombres clave sin ceder ante la presión de aliados y opositores.

