Reunión clave entre La Fraternidad y Transporte por el paro de trenes

NewsITe
El Gobierno nacional y el sindicato de maquinistas de trenes La Fraternidad mantienen este mediodía una reunión decisiva en la Secretaría de Transporte, con el objetivo de desactivar el paro de 24 horas anunciado para el próximo jueves. El encuentro se da en un contexto de fuerte deterioro salarial y tensión en el sistema ferroviario, donde el gremio reclama una recomposición que acompañe la escalada inflacionaria.
La organización que conduce Omar Maturano insiste en que, durante el último año, los sueldos de los maquinistas perdieron entre el 50% y el 60% de su poder adquisitivo frente a la inflación. Por eso, uno de los puntos centrales de la negociación es la posibilidad de alcanzar un acuerdo paritario que, al menos, iguale el índice inflacionario acumulado. De no haber avances concretos, el gremio mantiene en pie la amenaza de paralizar la actividad ferroviaria en todo el país.
Según trascendió en ámbitos oficiales, una de las alternativas que evalúa el Gobierno es dictar la conciliación obligatoria en el transcurso de la jornada. Esa herramienta legal permitiría suspender el paro por un plazo determinado, mientras continúan las conversaciones entre las partes. La conciliación obligatoria suele utilizarse en conflictos que afectan servicios esenciales, como el transporte público, donde una medida de fuerza impacta de forma directa en millones de usuarios.
En la previa al encuentro, Maturano recordó que el sector viene reclamando desde hace meses una recomposición sostenida y advirtió que la paciencia de los trabajadores “tiene un límite”. El sindicalista ya había señalado que, una vez finalizado el actual período de conciliación, el gremio evaluaría los pasos a seguir y no descartó nuevas medidas de fuerza si no se registran mejoras significativas.
Tensión salarial y advertencia de nuevos paros
Más allá de lo que ocurra con el paro previsto para este jueves, La Fraternidad ya anticipó que en marzo podría realizar una nueva huelga, coincidiendo con el regreso pleno a la actividad laboral y el inicio del ciclo lectivo. El objetivo es maximizar el impacto de la protesta para visibilizar el reclamo, en un contexto de alta inflación y recorte de gastos que también alcanza al sistema ferroviario.
Desde el Gobierno, en tanto, buscan equilibrar la necesidad de contener el gasto público con la urgencia de evitar un conflicto que complique aún más la situación económica y social. Un paro de trenes de 24 horas afectaría principalmente a los trabajadores que dependen del servicio para trasladarse a sus empleos, así como a estudiantes y usuarios frecuentes del Área Metropolitana de Buenos Aires y de los servicios de larga distancia.
- Reclamo central: recomposición salarial que iguale o supere la inflación.
- Posible herramienta del Gobierno: dictado de la conciliación obligatoria.
- Advertencia gremial: nuevas medidas de fuerza en marzo si no hay acuerdo.
“En un año perdimos el 50% del sueldo, por no decir el 60%”, advirtió Omar Maturano, titular de La Fraternidad, al justificar la dureza del reclamo salarial.
El resultado de la reunión de este mediodía será clave para definir el escenario de las próximas semanas. Si se alcanza un principio de entendimiento o se dicta la conciliación obligatoria, el paro podría postergarse. Si, en cambio, el diálogo se trunca, el transporte ferroviario se encamina a una nueva jornada de paro, en medio de una economía frágil y una sociedad cada vez más golpeada por la pérdida de poder adquisitivo.

