A través del DNU 436, el Gabinete dispuso una nueva ampliación de la autorización de gastos a 100 días del fin de mandato presidencial.

La pauta presupuestaria se había pensado con un supuesto de inflación de 60%, pero en julio del corriente ya estaba al 113% anual. Por esto, la expectativa para el cierre del año escaló al 170% / 180% tras la devaluación de las PASO del 17,9%. En simultáneo, influyó el salto de la tasa de interés de referencia del Banco Central de 97% a 118% nominal anual a 30 días, equivalente a una tasa efectiva anual de 208%.
Este desfase entre lo presupuestado y la realidad, condujo al Poder Ejecutivo Nacional y el pleno del Gabinete a disponer la ampliación de la autorización de partidas en “diversas Jurisdicciones y Entidades del Sector Público Nacional, con el objeto de afrontar gastos impostergables para su normal funcionamiento”. Dicha acción se llevó a cabo a través del DNU 436, con fecha 29 de agosto, que publicó este miércoles el Boletín Oficial con varios anexos.
Se trata de la modificación presupuestaria número 8 en lo que va del 2023, que arroja un saldo de aumento del lado del gasto corriente y financiero de $7,65 billones. Este equivale al 26% de la partida ajustada previamente a $29,46 billones, desde un monto original de $29 billones, en cabeza de la Administración Central.
De las 677 planillas del Anexo I, se pudo advertir que las áreas beneficiadas fueron aquellas vinculadas principalmente al pago de jubilaciones y pensiones de ANSES, Cajas Militares y Cajas Previsionales de Provincias no adheridas al Sistema Integrado Previsional Argentino; Fondo de Incentivo Docente y aumento de las remuneraciones en la Administración Pública, en particular al sistema de seguridad pública y en empresas del Estado, como al servicio de la deuda.

