El oficialismo busca recuperar iniciativa tras el revés en el Senado

NewsITe
Con un temario amplio y cuidadosamente diseñado, el Gobierno nacional se juega este miércoles una parada clave en la Cámara de Diputados. Tras el traspié sufrido en el Senado por la rebelión de gobernadores aliados, la Casa Rosada apuesta a una sesión maratónica para recomponer poder político, asegurar votos y mostrar capacidad de gestión ante la opinión pública.
La estrategia, articulada por el presidente de la Cámara baja, Martín Menem, incluye la incorporación de proyectos de menor peso político pero de alto impacto simbólico o regional. Esa táctica le permite al oficialismo asegurarse el respaldo de bloques provinciales y aliados, blindar el quórum y avanzar sobre iniciativas centrales para el esquema económico del presidente Javier Milei.
Entre los puntos más relevantes del temario figura la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, pieza clave en la agenda de desregulación y reconfiguración del rol del organismo monetario. También se debatirá la actualización de la ley de Inocencia Fiscal y la adhesión de la Argentina al Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT, por sus siglas en inglés), un convenio internacional que busca agilizar y unificar la protección de invenciones en distintos países.
Concesiones a las provincias y leyes de impacto local
Si bien el oficialismo ya contaba con los votos necesarios para aprobar los proyectos centrales, decidió abrir el juego a demandas específicas de las provincias. Varios gobernadores podrán exhibir ante sus electorados que lograron «arrancarle» al Gobierno nacional medidas a favor de sus economías regionales, a cambio de acompañar en el recinto.
Uno de los casos más notorios es el del gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua. A pedido de su espacio, se incorporó al temario una iniciativa que reduce el IVA a la fécula de mandioca del 21% al 11,5%. La medida impacta de lleno en una economía provincial que concentra cerca del 80% de la producción nacional de ese cultivo, favorecida por las características de su clima y su suelo.
Otra incorporación significativa es la denominada «Ley Joaquín», impulsada por la diputada Luciana Potenza, del kirchnerismo, y promovida en el recinto por el macrista Fernando de Andreis. El proyecto cuenta con apoyo transversal de todas las bancadas y se inscribe en la serie de normas de consenso que el Congreso suele tratar para mostrar acuerdos básicos en temas sensibles.
Capitales simbólicas y reordenamiento institucional
El temario se completa con una larga lista de proyectos de carácter mayormente simbólico, destinados a declarar capitales nacionales en distintas áreas. Entre ellos se destacan la declaración de Tucumán como capital nacional del ecoturismo, Santa Cruz como capital nacional de la natación en aguas frías y San Juan como capital nacional de la educación.
- Capital nacional de la ganadería de búfalos para una localidad de Corrientes.
- Capital nacional del cerdo negro para una localidad de Salta.
- Reconocimiento del «Camino de Brochero» en Córdoba como patrimonio inmaterial de la Argentina.
Además, se prevé la convalidación del Acuerdo de Libre Comercio entre el Mercosur y Singapur y un reordenamiento de las salas de apelaciones en los tribunales federales, con el objetivo de ajustar la estructura judicial a nuevas demandas y cargas de trabajo.
La contraofensiva opositora y los temas incómodos para Milei
Mientras el oficialismo articula su red de apoyos, la oposición más dura prepara un contragolpe político. Fuera del reparto de concesiones y proyectos de impacto local, los bloques encabezados por Unión por la Patria y aliados circunstanciales buscarán llevar al recinto temas que consideran el talón de Aquiles del Gobierno: el sobreendeudamiento de las familias y el monto de las pensiones por discapacidad.
La apuesta es reponer debates que ya demostraron erosionar la imagen del presidente Milei, especialmente en sectores vulnerables. En su reciente discurso en la Bolsa de Comercio de Rosario, el mandatario intentó minimizar los niveles de morosidad, pero la oposición pretende contrastar esa visión con casos concretos y datos de la realidad cotidiana.
La maniobra opositora incluye pedidos de apartamiento del reglamento para forzar el emplazamiento de comisiones, una jugada que promete un áspero cruce jurídico y político dentro del recinto.
Aunque las cuentas preliminares indican que la oposición no alcanzaría el número necesario para imponer su postura, sí lograría instalar en agenda problemáticas sociales de alto impacto y someter al Gobierno a un desgaste político adicional. La sesión de Diputados se perfila así como un escenario de alta tensión, donde cada bloque buscará capitalizar el resultado de cara al tablero nacional.

