Actualizan el régimen de transporte de cargas para bajar costos

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El Gobierno nacional oficializó una profunda actualización del régimen de pesos y dimensiones para vehículos destinados al transporte de pasajeros y cargas, con el objetivo declarado de reducir costos logísticos y alinear la normativa argentina con los estándares de la región. La medida fue instrumentada a través del Decreto 689/2026, que reemplaza el Anexo R del histórico Decreto 779/95, vigente desde mediados de los años noventa.
La reforma introduce nuevas configuraciones vehiculares y adecua los límites de longitud, peso y características técnicas a las tecnologías actuales de la industria automotriz. De este modo, se busca dar respuesta a un reclamo sostenido del sector del transporte y de las empresas productivas, que advertían sobre el atraso regulatorio frente a países vecinos como Brasil.
Uno de los puntos centrales de la norma es la incorporación de parámetros específicos para unidades propulsadas a Gas Natural Comprimido (GNC) dedicado. Estos vehículos podrán utilizar cubiertas súper anchas y configuraciones que compensen los mayores costos asociados a la infraestructura de gas, incrementando su capacidad de carga sin vulnerar los límites por eje establecidos para la seguridad vial.
En la misma línea, el decreto también contempla criterios diferenciales para vehículos eléctricos puros y unidades híbridas, con el propósito de favorecer la adopción de tecnologías menos contaminantes. La idea oficial es que la regulación deje de ser un obstáculo para la renovación del parque automotor hacia alternativas energéticas más limpias y eficientes.
Nuevos límites para camiones y bitrenes
Entre los cambios más concretos, se fijan nuevas longitudes máximas para los vehículos de carga. Para las configuraciones de tractocamión con semirremolque de articulación simple, el límite se establece en 19,60 metros. En el caso de los bitrenes de doble articulación, se definen tres escalas según configuración: 23,40 metros para los denominados B1, 26,50 metros para B2 y hasta 31,25 metros para los B3.
De acuerdo con fuentes oficiales, estos valores buscan armonizar las dimensiones con las ya aplicadas en Brasil y otros mercados regionales, permitiendo un mejor aprovechamiento de la capacidad de transporte por viaje, siempre y cuando se respeten las restricciones de peso por eje y las condiciones de seguridad en rutas y accesos.
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, destacó que la actualización normativa permitirá “agilizar y bajar costos del transporte terrestre”, al eliminar trabas que consideró obsoletas. Según explicó, hasta ahora existían camiones que, aun teniendo tecnología y estructura para cargar más mercadería, no podían hacerlo debido a límites que habían quedado desactualizados frente a la evolución industrial.
Vaca Muerta, ambiente y facultades para futuros cambios
Desde el Poder Ejecutivo subrayaron que la reforma también busca aprovechar la mayor disponibilidad de Gas Natural Vehicular derivada del desarrollo de Vaca Muerta, incentivando el uso de GNC en el transporte pesado como alternativa al gasoil. A la vez, remarcaron que la nueva regulación ofrece un marco más favorable para la expansión de flotas eléctricas e híbridas, con un impacto potencialmente positivo en materia ambiental.
- Se actualizan pesos y dimensiones máximas para diversas configuraciones de camiones y bitrenes.
- Se incorporan reglas específicas para vehículos a GNC, eléctricos e híbridos.
- Se busca reducir costos logísticos y alinear la normativa con la de países vecinos.
- Se otorgan facultades a la Secretaría de Transporte para nuevas actualizaciones.
El decreto otorga además a la Secretaría de Transporte del Ministerio de Economía la facultad de actualizar y modificar el nuevo Anexo R, a medida que avancen la tecnología y las necesidades del sector. Esto incluye la posibilidad de definir nuevas configuraciones, revisar longitudes máximas, introducir distintas relaciones de peso-potencia e incluso establecer implementaciones graduales, excepciones o prórrogas.
Desde el Gobierno afirmaron que la iniciativa apunta a “contar con una regulación más dinámica, capaz de acompañar la evolución de la industria automotriz y del transporte, promover tecnologías más eficientes y mejorar las condiciones para el desarrollo de un sistema de cargas y pasajeros moderno, competitivo y con menores costos logísticos”.
Con la entrada en vigencia de estas modificaciones, el sector del transporte aguarda la reglamentación específica y los detalles operativos para su implementación, mientras las empresas evalúan el impacto de los nuevos límites en su estructura de costos, planificación de flotas y estrategias de inversión a mediano plazo.

