El nuevo alcance del Régimen de Aduana en Factoría

NewsITe
El Gobierno nacional decidió darle un fuerte impulso a la producción industrial con la ampliación del Régimen de Aduana en Factoría (RAF) a todas las cadenas productivas del país. La medida, que hasta ahora alcanzaba únicamente a la industria automotriz, se formalizó a través del Decreto 252/2026, publicado en el Boletín Oficial.
Con este cambio, empresas de diversos sectores podrán importar partes, insumos y componentes del exterior sin pagar de inmediato los derechos de importación ni los impuestos asociados. Los tributos se abonarán recién cuando el bien final sea vendido en el mercado interno, mientras que quedarán exceptuados si el producto se destina a la exportación.
Según los considerandos del decreto, el objetivo central es “simplificar, modernizar y ampliar el acceso al régimen aduanero” para favorecer la incorporación de mayor valor agregado local a los insumos importados. En la práctica, esto apunta a reducir costos, mejorar el flujo de caja de las compañías y estimular nuevas inversiones productivas.
Qué cambia con el nuevo decreto
El Gobierno subraya que la normativa previa al Decreto 252/2026 tenía más de dos décadas de vigencia y presentaba “obstáculos significativos” que limitaban su efectividad para impulsar la producción y las exportaciones. Uno de los puntos centrales de la reforma es la eliminación de la obligación de presentar una garantía global única para ingresar al régimen.
A partir de ahora, las empresas podrán optar por cualquiera de las modalidades de garantía previstas en el Código Aduanero, lo que, de acuerdo a fuentes oficiales, descomprime una carga financiera que funcionaba como una barrera de acceso, en particular para las firmas pequeñas y medianas.
Facilidades para el ingreso de empresas al régimen
Otro cambio relevante es la eliminación del requisito de firmar actas-convenio con cámaras sectoriales para poder sumarse al RAF. Con esta modificación, se busca agilizar los tiempos administrativos y darle mayor previsibilidad a los proyectos productivos que dependen de insumos importados.
El nuevo esquema también establece un plazo de hasta un año para efectivizar el pago de los tributos correspondientes a los bienes fabricados que se comercialicen en el mercado interno. Este margen temporal otorga mayor oxígeno financiero a las empresas, permitiéndoles ordenar mejor su capital de trabajo.
Impacto esperado en la competitividad exportadora
Fuentes vinculadas al área económica destacan que la ampliación del RAF a todos los sectores apunta a mejorar la competitividad exportadora de la industria argentina. Al diferir o eximir el pago de tributos sobre insumos importados, se reducen los costos del producto final destinado a los mercados externos.
- Menor carga tributaria para bienes exportados al eliminar o postergar impuestos.
- Mejores condiciones de financiamiento para el capital de trabajo de las empresas.
- Mayor incentivo a la incorporación de tecnología y componentes importados de alto valor.
- Posibilidad de expansión del régimen a pymes industriales, no solo a grandes terminales.
La medida “busca dar mayor competitividad exportadora a la industria y mejorar el capital de trabajo de las empresas”, señalaron fuentes oficiales.
Con la ampliación del Régimen de Aduana en Factoría, el Ejecutivo apuesta a un esquema que vincula alivio tributario con compromisos de producción y exportación. El resultado final dependerá de la capacidad de los distintos sectores para aprovechar el nuevo marco y transformar estas facilidades en más inversiones, empleo y divisas para la economía argentina.

