Casa Rosada rechaza informe extranjero sobre venta de carne de burro

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El Gobierno de Javier Milei salió a cruzar con dureza un informe del medio público alemán DW Español que contó el caso de una carnicería argentina que comercializó carne de burro en el marco de la suba del precio de la carne vacuna. Desde la Casa Rosada calificaron la cobertura como una “operación internacional” destinada a perjudicar la imagen del país y minimizaron el episodio como un hecho “aislado y marginal”.
La polémica se originó a partir de una nota de DW Español titulada: “Carnicería argentina vende carne de burro ante la subida de la vacuna”. Allí se mencionaba que el comercio habría vendido 500 kilos en apenas dos días, con un permiso provincial provisorio, en un contexto de fuerte incremento del valor de la carne vacuna, que –según el informe– se disparó un 70% en el último año.
En respuesta, la recientemente creada Oficina de Respuesta Oficial de la Presidencia difundió un comunicado en el que acusó al canal alemán de “amplificar una vez más un caso aislado y marginal con el claro propósito de dañar la imagen de la República Argentina”. El texto aclaró que se trató de “una única carnicería” y de “una cantidad mínima” de un producto que no forma parte de los hábitos alimentarios del país.
El comunicado oficial y la defensa del consumo de carne vacuna
El pronunciamiento oficial buscó, además, enmarcar la discusión en la situación económica actual. Según la Oficina de Respuesta Oficial, “bajo el gobierno del presidente Javier Milei, la inflación se ha reducido drásticamente y la economía avanza con determinación en su proceso de estabilización, ordenamiento y recuperación”. En ese marco, destacó que el consumo total de carnes per cápita habría aumentado y que la producción porcina mostró un fuerte crecimiento en el último tiempo.
El documento remarcó que la Argentina mantiene “uno de los niveles más altos de consumo per cápita de carne vacuna de la más alta calidad”, a la que definió como un pilar central de la identidad cultural y productiva del país. En paralelo, el texto planteó una crítica ideológica a las agendas que promueven una reducción del consumo de carne tradicional.
“Prevalecieron las costumbres argentinas frente a las agendas globalistas que promueven la sustitución de la carne tradicional por insectos, como las que opera sistemáticamente el citado medio”, señala el comunicado, en un tramo de tono abiertamente político.
La reacción de Gustavo Petro y el cruce regional
La controversia trascendió las fronteras argentinas cuando el presidente de Colombia, Gustavo Petro, se pronunció sobre el tema en su cuenta de X. El mandatario, enfrentado ideológicamente con Milei, cuestionó que en un país exportador de carne de alta calidad se llegue a hablar de la posibilidad de consumo de carne de burro en el mercado interno.
“Si Argentina es exportadora de carne de calidad, ¿por qué los argentinos no pueden comer carne de calidad y les toca comer carne de burro?”, se preguntó Petro, para luego remarcar que, a su juicio, “esto no puede pasar en Colombia”. Sus declaraciones se sumaron a la tensión política ya existente con la administración de Milei y reavivaron el cruce discursivo entre ambos gobiernos.
Mientras tanto, el Gobierno nacional busca encuadrar el episodio como un caso puntual que no altera el rol histórico de la carne vacuna en la dieta local ni el posicionamiento internacional de la Argentina como uno de los principales productores y exportadores de alimentos del mundo.

