El ajuste del gasto público redefine la estructura del Estado

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El gasto del Estado nacional se ubicó en 2025 en torno al 14,5% del Producto Bruto Interno (PBI), el nivel más bajo de la última década, tras una caída acumulada de 5,1 puntos entre 2023 y 2025. El dato surge de un informe elaborado por la Fundación Libertad, al que tuvo acceso Noticias Argentinas, y que analiza el impacto del ajuste implementado durante la gestión de Javier Milei.
De acuerdo con el trabajo, el recorte se concentró principalmente en rubros como obra pública, subsidios económicos y transferencias corrientes a distintos niveles del sector público. En contrapartida, las prestaciones sociales —que incluyen jubilaciones, pensiones y asignaciones— ganaron peso relativo y pasaron a explicar cerca del 66% del gasto total del Estado en 2025, frente a algo más del 54% que representaban en 2023.
Si bien el ajuste global fue de 5,1 puntos del PBI, el informe remarca que las jubilaciones y pensiones aportaron solo una porción marginal del esfuerzo, con una reducción de 0,13 puntos del producto. No obstante, advierte que estos ingresos previsionales se encuentran en niveles históricamente bajos en términos reales, lo que profundiza la discusión sobre su poder adquisitivo y el alcance de las políticas de actualización.
Obra pública y subsidios, en el centro del recorte
La mayor parte del ajuste se verificó en la obra pública, que mostró una caída equivalente al 1,24% del PBI, dejándola prácticamente en su mínima expresión. Esta contracción se tradujo en la paralización o postergación de numerosos proyectos de infraestructura en todo el país, desde rutas y viviendas hasta obras de saneamiento y equipamiento urbano.
Otro componente clave fueron las prestaciones sociales distintas de jubilaciones, pensiones, Asignación Universal por Hijo (AUH) y asignaciones familiares, que retrocedieron 1,12 puntos del producto. Al mismo tiempo, los salarios del sector público explicaron un recorte de 0,71% del PBI, mientras que las transferencias a provincias y universidades se redujeron en una magnitud cercana a 0,7% del producto.
Reducción de subsidios a energía y transporte
Los subsidios económicos también jugaron un papel central en el ajuste. Sumando energía y transporte, representaron alrededor del 1% del PBI en 2025, por debajo del 1,4% registrado en 2024 y equivalentes a la mitad del nivel observado en 2023, cuando rondaban el 2% del producto. Durante varios años, especialmente entre 2020 y 2023, estos subsidios se mantuvieron por encima del 2% del PBI, lo que marca un cambio significativo de rumbo.
- Los subsidios energéticos se redujeron hasta ubicarse en torno al 0,6% del PBI en 2025, tras varios años en niveles elevados.
- Los subsidios al transporte cayeron a alrededor del 0,3% del PBI, casi la mitad de lo que representaban dos años atrás.
- Las transferencias corrientes a provincias, universidades y otros organismos nacionales también sufrieron fuertes recortes.
“El ajuste del gasto durante la era Milei se centró en aquellas partidas que no están relacionadas con políticas de ingresos o prestaciones sociales”, destaca el informe de la Fundación Libertad.
En contraste con la mayoría de las partidas, las asignaciones familiares y la AUH fueron las únicas que mostraron un crecimiento respecto del PBI, con un aumento de 0,22 puntos. De este modo, el Estado reconfiguró la composición de su gasto, achicando su presencia en obra pública, subsidios y transferencias, mientras incrementó el peso relativo de las prestaciones sociales dentro de un esquema global de menor tamaño en relación a la economía.

