La intrusión afectó el portal utilizado para gestionar postulaciones laborales y expuso información personal de integrantes del organismo estadounidense. El grupo ShinyHunters se atribuyó el ataque y aseguró haber obtenido datos de gran parte del personal, aunque el alcance total de la filtración todavía se investiga.

El FBI reconoció que un ciberataque contra su plataforma de empleos derivó en el robo de información personal de integrantes de la agencia estadounidense. La confirmación llegó después de que el grupo de ciberdelincuentes ShinyHunters se atribuyera la intrusión y asegurara haber accedido a datos de “casi todos los agentes”.
El incidente afectó a FBIJobs.gov, el portal utilizado por el organismo para sus procesos de contratación. En una comunicación interna, el FBI informó a sus empleados que entre los datos expuestos aparecen nombres, domicilios, cargos y números de Seguridad Social. Reportes posteriores indicaron que el material sustraído también podría contener información médica, incluidos análisis de sangre y orina e informes psiquiátricos.
La agencia todavía investiga cómo se produjo la vulneración. En su comunicación pública inicial había señalado que aún no podía determinar si el punto de ingreso de los atacantes correspondía a un proveedor externo o a infraestructura propia del FBI.
El grupo ShinyHunters se atribuyó el ataque
ShinyHunters aseguró haber obtenido información correspondiente a la mayoría de los actuales y antiguos integrantes del FBI, además de personas que presentaron solicitudes para trabajar en el organismo. Reuters pudo verificar parcialmente algunos de los datos difundidos por los atacantes, aunque no logró establecer de dónde habían sido obtenidos.
A diferencia de otros ataques atribuidos al mismo grupo, en esta oportunidad los ciberdelincuentes aseguraron que su objetivo no es obtener dinero. ShinyHunters exigió al FBI que retire o modifique un informe publicado en mayo en el que la agencia describió sus métodos y recomendó a las organizaciones afectadas no pagar rescates.
El FBI continúa trabajando para determinar la dimensión de la filtración y mitigar sus consecuencias. La exposición de domicilios, números de Seguridad Social y datos laborales genera especial preocupación debido a que la información pertenece a integrantes de una de las principales agencias de seguridad e investigación de Estados Unidos.

