El posteo se dio en la red social X.
En medio del plenario de comisiones para debatir la ley ómnibus, el exministro de Economía Martín Guzmán escribió un mensaje en su cuenta de X en contra de los contenidos del proyecto. Acto seguido, el expresidente Alberto Fernández lo replicó en su cuenta.
El mensaje completo
“El diputado Itai Hagman marca dos aspectos que propone la ley Ómnibus del presidente Milei que serían altamente dañinos para el futuro del país.
El primero es la modificación de la Ley de Administración Financiera, que estipula que una reestructuración de deuda pública debe redundar en un mejoramiento de los montos, plazos y/o intereses de las operaciones originales (y que ha sido interpretada como requiriendo de mejoras en dos de esas tres dimensiones). Bastante sencillo lo que pide la ley: si vas a reestructurar la deuda porque es impagable, asegurate de deber menos y no más. Con el cambio que propone la ley de Milei, ya no sería necesario que ello ocurra. Lo que el proyecto estipula en su Capítulo IV Artículo 16 es que un canje de deuda debería atender ‘las condiciones imperantes del mercado financiero’.
¿Qué quiere decir esto? Que si se da que el país no tiene manera de hacer frente a su deuda sin hundirse, el Gobierno podría canjear esa deuda por otra que implique deber más.
Pensemos un poco: resulta ser que una reestructuración solo es necesaria cuando las condiciones imperantes del mercado financiero son tales que la refinanciación sostenible de la deuda es imposible, por lo que es un ABSURDO referir a las propias condiciones imperantes en el mercado en tales circunstancias como guía para emitir nuevos títulos de deuda.
Este cambio en la ley, más que una inconsciente burrada, efectivamente parece ser una amnistía frente a la historia de quienes en el 2001, trágico año para Argentina, hicieron un canje de deuda que en vez de reducirla la aumentó.
El segundo aspecto de la ley de Milei que marca el diputado Hagman es la derogación, en su Artículo 107, del Artículo 1 de la Ley de Fortalecimiento de la Sostenibilidad de la Deuda Pública, aprobada por casi unanimidad de ambas cámaras del Congreso de la Nación en el año 2021, que requiere de que el endeudamiento en la forma de títulos públicos en moneda extranjera bajo ley extranjera deba ser autorizado por el Congreso de la Nación. Esto cierra el círculo: el primer cambio habilitaría mega-canjes de deuda como el del 2001, en donde se extienden los vencimientos de la deuda aumentando el capital adeudado y los intereses, y el segundo te permite que ni siquiera haga falta aprobación del Congreso para esto. Muy anti-casta y pro-pueblo no parece esto, ¿no?”.

