Este jueves habrá una actividad regional en la que participarán organizaciones e instituciones, se buscará reconstruir una parte de nuestra historia y armar comunidades en ase a ello.

El Programa Jóvenes y Memoria es coordinado por la Comisión por la Memoria desde 2002. Está dirigido a escuelas y organizaciones de la provincia de Buenos Aires y propone a los equipos de trabajo que elaboren un proyecto de investigación acerca de las memorias del pasado reciente o la vulneración de los derechos humanos en democracia. En sus años de desarrollo, convocó a 250.000 jóvenes, 18.500 equipos de investigación, 35.000 docentes e investigadores y cerca de mil voluntarios en la provincia. En San Nicolás, hoy se llevará a cabo el encuentro distrital desde las 9:30 en el ITEC, con el acompañamiento y organización de la Mesa Local de la Memoria por la Justicia. Participarán siete escuelas, once organizaciones de teatro, de trabajo barrial solidario y de bibliotecas, y el Museo de la Memoria de Rosario. Este 2026, el eje es la construcción de comunidad y se abordará mediante un taller.
La actividad contará con la participación de María Elena Saraví, responsable del programa desde la Comisión Provincial por la Memoria.
Este año, los grupos vienen trabajando en diversos temas como el Polideportivo Municipal Cayetano Cavalli del barrio Garetto, los colectivos artísticos emergentes en San Nicolás y las Madres de Plaza de Mayo.
Participación y contexto
En diálogo con EL NORTE, la referente de la Mesa Local Anabel Longinotti expresó, en el marco de uno de los 50 encuentros distritales programados en toda la provincia de Buenos Aires: “El Programa Jóvenes y Memoria es un espacio de participación juvenil que tiene muchas fortalezas. Los jóvenes eligen los temas que son de su preocupación, investigan, toman la palabra, se expresan de distintas formas como música, murales, poesía, dramatizaciones, artes visuales. Comparten espacios, se conocen, construyen con respeto mutuo. En este presente tan complejo donde se naturalizan las injusticias, donde el pueblo sufre la quita de derechos y la pérdida del trabajo, y donde se vuelven inaccesibles las cuestiones básicas para la vida, es necesario que las nuevas generaciones tengan espacios de subjetividad, puedan actuar comunitariamente en el presente y soñar un futuro de desarrollo personal y colectivo”.
“Tanto en las capacitaciones docentes de este año como en otras actividades con jóvenes surgieron con mucha fuerza preocupaciones alrededor de los vínculos, el aislamiento, las dificultades en la socialización, entre otros temas. Por eso, queremos retomar estas preocupaciones para analizarlas y compartirlas desde la mirada de la comunidad. […] La apatía, el aislamiento, la desesperanza y las violencias entre pares no son un estado natural de las cosas y, por ende, se puede cambiar. Es importante discutir y trabajar sobre las dificultades y el contexto social que rodean a estas problemáticas”, propusieron los organizadores en esta edición.
En noviembre de cada año se realiza el encuentro plenario del programa, donde los jóvenes participan de una experiencia en la que se conocen, exponen sus trabajos, producen, debaten e intercambian ideas y proyectos.

