El tipo de cambio mayorista cae y se amplía la brecha con los dólares financieros

NewsITe
El dólar oficial encadenó este martes su segunda baja consecutiva y cerró a $1.488 por unidad en el mercado mayorista, el nivel más bajo en más de una semana, en una rueda marcada por un importante volumen de operaciones y un retroceso generalizado de la divisa norteamericana a nivel global.
Con este movimiento, el tipo de cambio mayorista quedó a 23,9% del techo de la banda cambiaria, que para la jornada se ubicó en $1.843,63. En simultáneo, el Banco Central convalidó una rueda muy activa: en el segmento de contado se negociaron más de US$ 539,5 millones, mientras que el volumen total del mercado alcanzó los US$ 1.680 millones, en línea con una plaza cambiaria que se mantiene líquida y con demanda contenida.
La relativa calma en la city porteña se asentó luego de la última licitación de deuda del Ministerio de Economía, en la que se logró un rollover del 144,5% y se colocaron $12,21 billones en instrumentos en pesos, además de US$ 309 millones mediante la reapertura del Bonar 2029. Este resultado fue leído por los operadores como una señal de financiamiento asegurado para el Tesoro en el corto plazo, reduciendo presiones inmediatas sobre el dólar oficial.
Minoristas, tarjeta y dólar blue: cómo quedaron las cotizaciones
En el segmento minorista, el dólar también mostró un leve retroceso. En las pantallas del Banco Nación, la divisa quedó en $1.510 para la venta, valor de referencia para una parte importante del comercio exterior y de las operaciones al público. Con esta cotización, el llamado “dólar tarjeta” —que se aplica a consumos en el exterior y compras internacionales con plásticos— se ubicó en torno a los $1.963.
Según el relevamiento diario de entidades financieras que elabora el Banco Central, el tipo de cambio promedio del sistema se situó en $1.512,02 para la venta, apenas por encima de la pizarra oficial del Nación. Las expectativas del mercado, en tanto, proyectan que el dólar mayorista se mantendría alrededor de los $1.488 hacia fin de julio y escalaría hasta la zona de $1.631 en diciembre, en un recorrido que sigue de cerca el esquema de deslizamiento cambiario definido por el Gobierno.
En el terreno informal, el dólar blue retrocedió hasta los $1.565 para la venta, luego de haber tocado un máximo intradiario de $1.570. Aun así, en lo que va de julio acumula una suba de $50, equivalente al 3,3%, y se consolida como la segunda cotización más cara del mercado, por detrás del contado con liquidación (CCL). La combinación de baja del oficial y relativa firmeza del paralelo estiró la brecha cambiaria hasta cerca del 5,2%, el nivel más alto desde fines de diciembre de 2025.
MEP, CCL y futuros: señales de moderación en el frente cambiario
Los dólares financieros acompañaron la tónica del mercado. El dólar MEP —que se opera a través de la compraventa de bonos en la plaza local— se contrajo 0,5% y cerró alrededor de $1.517,10. Por su parte, el contado con liquidación, utilizado por las empresas y grandes operadores para canalizar divisas al exterior, retrocedió 1% hasta los $1.570,42.
Con estos valores, la brecha entre el tipo de cambio mayorista y el MEP se ubica en torno al 1,4%, mientras que la diferencia con el CCL se acerca al 4,9%. Se trata de distancias acotadas si se las compara con otros momentos de tensión cambiaria reciente, aunque el movimiento de los últimos días muestra una tendencia a la ampliación de la brecha, algo que el mercado seguirá de cerca.
- El dólar mayorista bajó a $1.488 y se aleja del techo de la banda cambiaria.
- El blue cerró en $1.565 y acumula una suba de 3,3% en julio.
- El MEP cayó a $1.517,10 y el CCL a $1.570,42, con brechas aún moderadas.
- Economía logró un rollover de 144,5% y colocó más de $12 billones en deuda en pesos.
La estabilidad relativa del tipo de cambio oficial, combinada con brechas en torno al 5%, configura por ahora un escenario de calma vigilada en la city, condicionado por la marcha de la inflación y las próximas decisiones del Banco Central.
En este contexto, los analistas remarcan que el equilibrio cambiario todavía depende de la continuidad del acceso al financiamiento en pesos, del ingreso de divisas del sector exportador y de la capacidad del Gobierno para sostener una política monetaria y fiscal que no reavive las presiones sobre el dólar en la segunda parte del año.

